Mapa de la jaula
Las cinco zonas de la jaula de un loro
Nuestros loritos pasan muchas horas dentro de la jaula, más de las que nos gustaría, así que no basta con que sea grande y esté llena de cosas. Cada elemento necesita un sitio y una función. Toca cada zona del dibujo para ver qué va ahí, qué conviene evitar y cómo la tenemos montada nosotros con Wilfri y Gusgus.
Toca una zona del dibujo o elige una de la lista
Zona de descanso, en lo más alto
Los loros buscan el punto más alto para dormir porque ahí se sienten a salvo. Esta zona es su dormitorio y solo necesita apoyos cómodos y seguros, nada de camas.
Ver esta zona en detalleQué va aquí
- Una rama natural alta y cómoda
- Un columpio estable
- Una base o plataforma de madera
Evita
- Nidos, cuevas y casetas
- Mantas y peluches
- Juguetes ruidosos y cuencos debajo
Zona de juego, en un lateral
Aquí van los juguetes, agrupados a distintas alturas y cerca de una rama desde la que pueda trabajarlos. Pocos, variados y aptos para su pico.
Ver esta zona en detalleQué va aquí
- Juguetes rellenables y de forrajeo
- Juguetes para destruir
- Juguetes naturales y caseros
Evita
- Llenar todos los huecos
- Materiales tóxicos o con piezas que atrapan
- Los mismos juguetes durante meses
Espacio libre, en el centro
El centro de la jaula es para moverse. Tu lorito tiene que poder abrir las alas, saltar y cambiar de rama sin esquivar obstáculos.
Ver esta zona en detalleQué va aquí
- Un hueco despejado de lado a lado
- Ramas a los lados para saltar entre ellas
Evita
- Juguetes colgados en mitad del recorrido
- Perchas cruzadas que parten el espacio
- Una jaula sobrecargada
Zona de cuencos, a media altura
Siempre tiene que haber agua fresca y un cuenco para la comida. Nosotros lo usamos sobre todo para la fruta y la verdura fresca, y dejamos el agua un poco separada.
Ver esta zona en detalleQué va aquí
- Un cuenco de agua amplio y limpio
- Un cuenco para fruta y verdura fresca
- Una rama cerca para llegar cómodo
Evita
- Cuencos debajo de perchas o juguetes
- Agua y comida pegadas
- Fruta olvidada de un día para otro
Bandeja de forrajeo, en la base
Sin rejilla y con un sustrato adecuado y variado, la base se convierte en el sitio donde buscar comida, escarbar y jugar. Es la zona que más limpieza diaria necesita.
Ver esta zona en detalleQué va aquí
- Sustrato seguro y variado
- Pienso y semillas escondidos
- Juguetes de forrajeo
Evita
- La rejilla de serie
- Sustratos con polvo o perfumados
- Heces y restos húmedos acumulados
Antes de empezar
Por qué importa cómo distribuyes la jaula de tu loro
Una jaula puede tener los mejores juguetes y las mejores perchas y aun así funcionar mal, simplemente porque todo está donde no toca. Cuando distribuyes la jaula por zonas, cada rincón tiene una finalidad y tu lorito sabe dónde descansa, dónde juega, dónde come y por dónde se mueve.
Más seguridad
Los cuencos no se ensucian, los juguetes no estorban el paso y es mucho más fácil detectar algo roto o fuera de sitio.
Más comodidad
Un loro que tiene su sitio para dormir, su sitio para comer y espacio para estirarse está más tranquilo y descansa mejor.
Conductas más naturales
Subir a lo alto para dormir, bajar al suelo a buscar comida y moverse entre ramas es justo lo que harían en libertad.
Zona 1
Zona de descanso en la parte alta de la jaula
En la naturaleza los loros duermen en lo alto, lejos del suelo y de los depredadores, y ese instinto sigue intacto en casa. Por eso la zona de descanso va siempre arriba. Es el sitio donde tu lorito pasa la noche y donde se retira a echar una cabezadita durante el día, así que tiene que ser tranquilo, estable y, sobre todo, seguro.
Aquí es donde más errores vemos, porque nos sale del alma ponerles algo mullido. Pero un loro no necesita cama. No sirven los nidos, ni las mantas, ni las cuevas con peluche, ni las casetas cerradas. Todo lo que sea un hueco oscuro y blandito funciona como un nido, dispara las hormonas, les vuelve territoriales y, si es de tela, acaban tragando fibras. Lo que necesitan es un buen apoyo para las patas.
- Una rama natural alta. Con un grosor que le permita apoyar bien la pata, sin tener que agacharse por estar pegada al techo.
- Un columpio estable. A muchos loritos les encanta dormir en él. Que sea de madera o de fibras vegetales y esté bien sujeto.
- Una base o plataforma de madera. De corteza o de rodaja de árbol, para apoyar la pata entera y descansar de estar siempre agarrado.
Evita en esta zona
- Nidos, cuevas, tipis y casetas cerradas
- Mantas, peluches y hamacas de tela
- Juguetes ruidosos o que se balanceen justo al lado
- Cuencos debajo de la percha de dormir
Zona 2
Zona de juego con juguetes aptos para loros
Un loro sin nada que hacer es un loro que se aburre, y el aburrimiento en psitácidas termina en gritos, estrés o picaje. La zona de juego es su rincón de trabajo. Colócala en un lateral, con los juguetes a distintas alturas y siempre cerca de una rama desde la que pueda manipularlos con comodidad.
Da igual que sean comprados, caseros o naturales, al final son juguetes y lo que importa es que sean aptos. Eso significa materiales seguros, un tamaño acorde a su pico y ninguna pieza donde pueda quedarse atrapado. Y no todos sirven para lo mismo, así que lo ideal es combinar varios tipos e ir rotándolos.
Rellenables
Bolas, cestas y piezas huecas donde escondes comida o materiales para que tenga que sacarlos.
Para destruir
Cartón, papel, madera blanda u hojas de palma. Romper es una necesidad y cuanto más destrozado quede, mejor.
De ingenio
Juguetes para sacar elementos, abrir, tirar o desenroscar. Le hacen pensar y le mantienen ocupado un buen rato.
Naturales
Ramas con corteza, piñas, mimbre, corcho o coco. Texturas distintas para pelar y deshilachar.
Caseros
Los que preparas tú con materiales seguros. Son baratos, se renuevan rápido y sabes qué lleva cada pieza.
De movimiento
Columpios, escaleras de madera y cuerdas de fibras vegetales para trepar y hacer equilibrio.
Nuestro truco. Wilfri es de destrozar y Gusgus es más de investigar, así que siempre tenemos al menos un juguete de cada tipo. Observa a qué juega tu lorito y adapta la zona a su manera de ser.
Evita en esta zona
- Llenar la zona hasta que no quepa nada más
- Juguetes que rocen la cola o las alas cuando está posado
- Materiales tóxicos, campanas, espejos y enganches de muelle
- Dejar los mismos juguetes durante meses
Zona 3
Espacio libre para moverse dentro de la jaula
Esta es la zona que menos se ve y la que más se echa en falta. El espacio libre es tan importante como cualquier juguete. No necesitamos tener cuatrocientos elementos ni una jaula tan cargada que nuestro lorito no pueda ni moverse.
Un loro tiene que usar las patas y las alas. Si puede recorrer toda la jaula caminando de una superficie a otra, sin saltar, sin aletear y sin dar un pequeño vuelo, no está haciendo ejercicio. Deja el centro despejado y coloca las ramas a los lados, a cierta distancia entre ellas, para que tenga que impulsarse para pasar de una a otra.
- La prueba de las alas. Tu lorito debe poder abrirlas del todo en el centro de la jaula sin tocar nada.
- Ramas separadas. Lo bastante lejos como para que tenga que saltar o aletear, no solo dar un paso.
- Mírala de frente. Si no ves un hueco limpio de lado a lado, sobran cosas. Quita antes de añadir.
Evita en esta zona
- Columpios y juguetes colgados en mitad del recorrido
- Perchas cruzadas que parten la jaula en dos
- Tantas perchas que pueda ir andando a todas partes
Zona 4
Zona de cuencos para el agua y la comida fresca
Hay tutores que no hacen forrajeo y lo ponen todo en el comedero. Nosotros no lo recomendamos, porque buscar la comida es parte de su bienestar. Pero se haga o no, en la jaula siempre tiene que haber un espacio fijo con agua fresca y un cuenco para la comida.
Para el agua usamos un cuenco bastante grande. Wilfri y Gusgus han decidido por su cuenta que sirve tanto para beber como para bañarse, así que lo cambiamos a menudo y lo tenemos un poco separado de la comida para que no acabe todo mojado.
El cuenco de comida lo usamos de vez en cuando para un poco de pienso complementario al de la bandeja de forrajeo, pero sobre todo para la fruta y la verdura fresca. Son alimentos húmedos y no nos gusta dejarlos escondidos entre el sustrato.


- Agua fresca siempre. En un cuenco amplio, limpio y cambiado a diario, o más veces si lo usan de bañera.
- Fruta y verdura fresca. En su cuenco o en una brocheta, y retirada antes de que se estropee.
- A media altura. Junto a una rama que le deje llegar cómodo y sin ninguna percha ni juguete por encima.
Evita en esta zona
- Cuencos debajo de perchas o juguetes
- Agua y comida fresca pegadas
- Comederos en el suelo de la jaula
- Fruta y verdura olvidadas de un día para otro
Zona 5
Bandeja de forrajeo en la base de la jaula
La base es la gran olvidada. En casi todas las jaulas viene tapada con una rejilla y solo sirve para recoger lo que cae. Nosotros se la quitamos y la adaptamos como bandeja de forrajeo, con un sustrato adecuado y variado donde escondemos el pienso y las semillas.
Ahí abajo pasan muchísimas horas buscando comida, escarbando y jugando. También es donde terminan los juguetes de forrajeo, los restos de comida que tiran o se les caen y algún juguete de destrucción que ha acabado en el suelo, y todo eso forma parte del juego.
Precisamente por eso tiene que estar limpia. Un loro hace caca con mucha frecuencia, así que cada día retiramos las heces con una palita o con guantes y repasamos la zona. No hace falta cambiar todo el sustrato a diario, pero sí quitar lo sucio y lo húmedo.

- Sustrato adecuado y variado. Sin polvo ni perfumes, que no se pueda tragar con facilidad y con distintas texturas.
- Comida y juguetes escondidos. Pienso, semillas y juguetes de forrajeo repartidos para que tenga que buscarlos.
- Limpieza diaria. Palita o guantes para retirar las heces y los restos húmedos cada día.
Una bandeja de forrajeo sucia es peor que no tener ninguna. Las heces, la humedad y los restos de comida fresca son el ambiente perfecto para bacterias y hongos, así que si no vas a poder limpiarla cada día, empieza por una zona pequeña.
Para no tropezar
Errores frecuentes al colocar los elementos de la jaula
Casi todos los hemos cometido alguna vez, nosotros los primeros. Son fáciles de corregir y el cambio se nota enseguida en cómo usa tu lorito la jaula.
Cuencos debajo de una percha
Todo lo que cae desde arriba, heces incluidas, termina en el agua o en la comida.
Juguetes en el centro
Ocupan el único hueco que tiene para abrir las alas y moverse con libertad.
Todo a la misma altura
Si las ramas y los juguetes están en línea, la parte alta y la baja se quedan sin usar.
Ruido junto a la zona de dormir
Un juguete que se mueve o suena al lado de su percha de descanso le impide relajarse.
Elementos que tapan las puertas
Si para cambiar el agua tienes que apartar medio decorado, acabarás cambiándola menos.
No cambiar nunca nada
Los juguetes pierden interés. Mantén fijos el descanso y los cuencos, y rota lo demás.
Manos a la obra
Cómo redistribuir la jaula de tu loro paso a paso
Si quieres reorganizar la jaula desde cero, este es el orden que seguimos nosotros. Hazlo con calma y con tu lorito fuera, y ve marcando cada paso según lo completes.
Jaula redistribuida. Ahora toca lo mejor, sentarse a ver cómo la estrena.
Poco a poco. Hay loritos a los que los cambios bruscos les asustan. Si el tuyo es de los prudentes, mueve una zona cada pocos días en lugar de cambiarlo todo de golpe.
El siguiente paso
Una jaula bien distribuida también tiene que ser segura
Ya sabes dónde va cada cosa. Ahora toca comprobar que cada una de esas cosas es apta para tu lorito, porque de poco sirve una zona de juego perfecta si el juguete tiene un mosquetón de muelle o una cuerda de hilo.
En nuestra revisión de jaula segura marcas lo que tienes puesto y te decimos qué es un riesgo, qué está bien y por dónde empezar a cambiar. Y ante cualquier herida o cambio de comportamiento, acude siempre a un veterinario especializado en aves exóticas.

Preguntas frecuentes sobre cómo distribuir la jaula de un loro
Estas son las dudas que más nos llegan de familias que comparten su casa con loritos cuando se ponen a organizar la jaula. Las hemos reunido aquí para que puedas resolver la tuya de un vistazo.
¿Dónde se coloca la percha para dormir en la jaula de un loro?
En la parte más alta de la jaula, que es donde los loros se sienten seguros para descansar. Debe ser una rama natural cómoda, con espacio suficiente para que no roce el techo con la cabeza y sin juguetes ruidosos ni cuencos justo debajo.
¿Dónde se ponen el comedero y el bebedero?
A media altura, junto a una rama que le permita llegar con comodidad y sin ninguna percha ni juguete por encima, para que no caigan heces ni restos. Conviene separar un poco el agua de la comida, sobre todo si tu loro usa el bebedero para bañarse.
¿Cuántas perchas debe tener la jaula de un loro?
Las necesarias para que pueda moverse entre las zonas sin ocupar el centro. Es mejor tener pocas ramas naturales de distintos grosores, colocadas a los lados y a diferentes alturas, que muchas perchas que le permitan recorrer la jaula andando sin saltar ni aletear. Si dudas con los materiales, repasa nuestra guía de cómo elegir las mejores perchas.
¿Se puede quitar la rejilla de la base de la jaula?
Sí, si el diseño de la jaula lo permite. Al retirarla, la base se convierte en una bandeja de forrajeo donde tu loro puede buscar comida y jugar. A cambio exige un sustrato seguro y una limpieza diaria de heces y restos húmedos.
¿Cada cuánto hay que cambiar la distribución de la jaula?
La zona de descanso y los cuencos conviene mantenerlos estables, porque le dan seguridad. Lo que sí debe cambiar con frecuencia son los juguetes, que se rotan para que no pierdan interés. Si vas a mover varias zonas, hazlo de forma gradual.
¿Qué hago si la jaula es pequeña y no caben todas las zonas?
Prioriza el descanso, los cuencos y el espacio libre, reduce el número de juguetes y saca parte del juego fuera de la jaula, en una zona segura de la casa. Y revisa si la jaula tiene el tamaño que tu especie necesita. Puedes comprobarlo con nuestra calculadora de tamaño de jaula.