Glosario sobre loros

Cuando empiezas a informarte en serio sobre psitácidas, es fácil encontrarte con palabras técnicas que no se explican en ningún sitio. Por eso hemos creado esta página, un diccionario vivo con los términos de comportamiento, plumaje, anatomía, salud, alimentación y entorno que más aparecen en nuestros artículos, explicados sin tecnicismos y en constante crecimiento.

Glosario sobre psitácidas

Comportamiento, plumaje, anatomía, salud, alimentación y entorno: aquí tienes explicados, sin tecnicismos, los términos que más se repiten en nuestros artículos y en el día a día de cualquier tutor de psitácidas. Usa el buscador para encontrar rápido lo que necesitas, o navega por secciones.

Comportamiento

Cuando dos aves se acicalan entre sí, tocando y ordenando las plumas del otro. Es una señal clara de vínculo y confianza, tanto entre dos loros como entre un loro y su persona de referencia.
Acto de regurgitar y ofrecer comida directamente en el pico de otro ejemplar. Es una muestra de afecto entre parejas o de cortejo, y también puede darse hacia una persona de confianza.
Autolesión que va más allá de arrancarse plumas, llegando a dañar la piel o el tejido. Siempre requiere valoración veterinaria, ya que puede tener causa médica o de estrés extremo.
Conducta que parece «fuera de contexto», como acicalarse de golpe en mitad de una situación tensa. Suele aparecer cuando el loro está en conflicto entre dos impulsos, como el miedo y las ganas de acercarse.
Técnica que consiste en asociar un estímulo que antes generaba miedo o rechazo con algo positivo (como un premio), para cambiar poco a poco la reacción emocional del loro ante ese estímulo.
Exposición progresiva y controlada a algo que genera miedo, empezando por una versión muy suave del estímulo e incrementándola poco a poco, para que el loro deje de reaccionar con alarma.
Periodo hormonal, normalmente estacional, en el que pueden aparecer cambios de comportamiento como mayor territorialidad, vocalización, regurgitación o intentos de apareamiento con objetos o personas.
Comportamiento repetitivo y sin función aparente, como balancearse una y otra vez o dar vueltas siempre en el mismo punto. Suele ser una señal de estrés crónico o falta de estimulación.
Incapacidad o negativa a volar, ya sea por recorte de alas, falta de musculación o un trauma físico o psicológico. Un loro «grounded» necesita revisión veterinaria y, a menudo, también trabajo de confianza y recuperación gradual.
Vínculo excesivo hacia una sola persona, que puede derivar en celos, agresividad hacia el resto de la familia o angustia cuando esa persona no está presente.
Vínculo que se forma en las primeras etapas de vida del ave con quien la cría o con su entorno más cercano. Marca en buena parte cómo se relacionará después con otros loros y con las personas.
Tendencia natural de los psitácidas a vivir y comportarse en grupo, heredada de su vida en libertad. Explica por qué muchos loros necesitan compañía, ya sea de otro loro o de su tutor.
Miedo o rechazo hacia objetos, personas, alimentos o situaciones nuevas. Es habitual en loros, y por eso se recomienda introducir las novedades poco a poco.
Relación exclusiva y excluyente con un único miembro de la familia, que puede derivar en celos o conductas agresivas hacia el resto de personas del hogar. Es una versión más marcada del hiperapego.
Arrancado o mordisqueo compulsivo de las propias plumas. Puede tener causa médica, ambiental o emocional, por lo que siempre conviene descartar primero un problema de salud con el veterinario.
Dilatación y contracción muy rápida de la pupila, como un «flash». Es una señal emocional intensa (excitación, alerta o disgusto) que conviene leer junto con el resto del lenguaje corporal del loro.
Técnica de aprendizaje en la que se retira algo desagradable en el momento en que el loro realiza la conducta deseada. No debe confundirse con el castigo.
Premiar la conducta que queremos que se repita, normalmente con comida, atención o algo que el loro valore. Es la base del manejo y el aprendizaje respetuoso con psitácidas.
Gesto en el que el loro «ofrece» comida regurgitada a una persona u otro loro como muestra de cariño y vínculo. No debe confundirse con el vómito, que sí es motivo de alarma.
Emisión continuada de gritos de alta intensidad. Es habitual que aparezca por demanda de atención, como respuesta de alarma o por aburrimiento y falta de estimulación.
Defensa de un espacio, objeto o persona que el loro considera «suyo», especialmente frecuente alrededor de la jaula o durante la época de celo.
Estado de relajación profunda e inmovilidad que muestra el ave cuando recibe caricias en zonas permitidas, como la cabeza y el cuello.

Plumaje

Pequeños «ganchos» que enlazan las barbas de la pluma entre sí, como un velcro natural, y que mantienen la pluma lisa y compacta cuando el loro se acicala.
Filamentos que salen a ambos lados del raquis y forman el «abanico» visible de la pluma.
Parte hueca de la pluma que queda insertada en la piel. Cuando una pluma nueva está creciendo, el cálamo tiene riego sanguíneo activo (pluma de sangre).
Plumas que cubren la base de las remeras y las timoneras, dando forma aerodinámica al ala y a la cola.
Diferencia de color en el plumaje entre macho y hembra dentro de la misma especie. No todas las especies de psitácidas lo presentan; en muchas, macho y hembra son prácticamente idénticos a simple vista.
Proceso periódico de renovación del plumaje, en el que las plumas viejas caen y son sustituidas por otras nuevas. Es normal y necesario, aunque puede generar algo más de estrés o picor de lo habitual.
Primera transición de plumaje, desde el plumaje de polluelo hacia la coloración propia de un ejemplar adulto.
Manipulación compulsiva de las plumas que las desgasta o rompe, sin llegar a arrancarlas de raíz como ocurre en el picaje. Suele ser también una señal de estrés o falta de estimulación.
Plumaje externo que da forma aerodinámica al cuerpo y aporta protección térmica.
Plumaje fino y suave, sin barbas rígidas, que ayuda a mantener el calor corporal. Es el primer tipo de plumaje que tienen los pollitos antes de que les crezcan las plumas definitivas.
Polvillo fino que producen algunas especies (como yacos o cacatúas) a partir de plumas especiales que se desmenuzan de forma continua, y que ayuda a impermeabilizar y proteger el resto del plumaje.
Eje central y rígido de la pluma, del que salen las barbas a ambos lados. Es la continuación del cálamo por encima de la piel.
Plumas largas y resistentes del ala (primarias y secundarias), responsables directas de la capacidad de vuelo.
Franjas transversales, oscuras o más débiles, que aparecen en las plumas y que indican que hubo un momento de desnutrición, enfermedad o estrés durante su crecimiento.
Plumas de la cola, que el loro usa como «timón» para dirigir y equilibrar el vuelo.
Glándula situada en la base de la cola que produce una grasa que el loro extiende por el plumaje al acicalarse, ayudando a impermeabilizarlo y mantenerlo en buen estado.

Anatomía

Círculo de piel, con o sin plumas según la especie, que rodea el ojo del loro. En algunas especies es muy visible y de un color característico.
Bolsa situada en la base del cuello, antes del estómago, donde el ave almacena temporalmente la comida antes de digerirla.
Zona carnosa situada justo por encima del pico, donde se encuentran las fosas nasales. En algunas especies su color o textura puede dar pistas sobre el sexo o la edad del ave.
Cavidad final común donde desembocan el aparato digestivo, el urinario y el reproductor. Es el único «orificio de salida» que tienen las aves.
Parte inferior del pico.
Parte superior del pico, generalmente más curvada y con mayor movilidad que la mandíbula en las psitácidas.
Estómago muscular encargado de triturar el alimento antes de que pase al intestino, ayudándose a menudo de pequeñas piedrecillas ingeridas por el ave.
Disposición de los dedos característica de las psitácidas: dos dedos hacia delante y dos hacia atrás. Es lo que les da tanta destreza para trepar, sujetar objetos y llevarse comida al pico.
Estómago glandular donde se inicia la digestión química del alimento mediante jugos gástricos, antes de pasar a la molleja.
Cubierta córnea de queratina que recubre las mandíbulas del pico, y que crece de forma continua durante toda la vida del ave.
Órgano vocal especializado situado en la base de la tráquea, que permite a las aves articular sonidos y vocalizaciones complejas, incluida la imitación de palabras.

Salud

Parásito que se instala bajo las escamas del pico y las patas, provocando un crecimiento anómalo y una textura escamosa y porosa. Requiere tratamiento veterinario.
Infección fúngica del sistema respiratorio causada por el hongo Aspergillus, frecuente en ambientes mal ventilados o con dietas deficientes.
El buche deja de vaciarse con normalidad y la comida queda retenida más tiempo del debido. Es una urgencia veterinaria, especialmente frecuente en papilleros.
Carencia de vitamina A, muy habitual en loros alimentados solo (o mayoritariamente) con semillas. Puede afectar a la piel, las mucosas y las defensas del ave.
Envenenamiento por ingestión de partículas de zinc o plomo, procedentes por ejemplo de jaulas de mala calidad, juguetes o bisutería al alcance del ave.
Enfermedad infecciosa benigna que provoca verrugas o crecimientos de tejido mucoso en la cavidad oral o en la cloaca.
Siglas de «Psittacine Beak and Feather Disease», una enfermedad vírica que afecta al pico y a las plumas de las psitácidas. Se diagnostica mediante pruebas veterinarias específicas.
Lesión o inflamación en la planta de las patas, a menudo relacionada con perchas inadecuadas o falta de variedad de superficies.
Inflamación o crecimiento anómalo de tejido en la zona cloacal, que requiere valoración veterinaria.
Enfermedad bacteriana que puede transmitirse de las aves a las personas (zoonosis). Requiere diagnóstico y tratamiento veterinario, y es uno de los motivos por los que conviene mantener buena higiene con cualquier ave nueva en casa.
Incapacidad de la hembra para expulsar un huevo ya formado. Es una urgencia veterinaria grave que requiere atención inmediata.
Parte blanca de las heces del loro, equivalente a lo que sería la orina en los mamíferos. Su color y consistencia son un buen indicador del estado de salud del ave.

Alimentación

Sustancias nocivas para las psitácidas, como el aguacate, el chocolate, la cafeína, la cebolla, el ajo o los huesos de frutas de hueso. Nunca deben formar parte de su dieta.
Proceso por el cual el papillero deja progresivamente de depender de la papilla y aprende a alimentarse solo con pellet, semillas, fruta y verdura. Es gradual, no ocurre de un día para otro.
Proceso industrial de cocción y prensado con el que se fabrican los piensos y pellets nutricionales.
Búsqueda activa de comida, escondida o «trabajada» de alguna forma, que estimula al loro mental y físicamente. Es una de las formas más efectivas de enriquecimiento ambiental.
Semillas puestas en proceso de germinación, lo que incrementa su valor vitamínico y reduce su aporte calórico respecto a la semilla seca.
Pollito de psitácida que todavía depende de la papilla porque no se ha destetado. Suele criarse a mano desde sus primeros días o semanas de vida.
Alimento formulado que aporta una nutrición equilibrada, pensado como base de la dieta frente a una alimentación solo a base de semillas.
Semillas con alto contenido en grasa, como las pipas de girasol o los cacahuetes. Su consumo debe ser muy restringido, a modo de premio ocasional y nunca como base de la dieta.

Entorno

Estancia adaptada para que el loro pueda estar suelto sin riesgos: sin cables al alcance, sin ventanas descubiertas, sin plantas tóxicas ni sartenes o superficies antiadherentes con teflón cerca.
Instalación pensada para alojar aves y permitirles volar, normalmente en exterior o semi-exterior. Es más grande que una jaula convencional, aunque en general algo más pequeña que una voladera a medida.
Conjunto de estímulos (juguetes, forrajeo, cambios de entorno, plantas seguras…) pensados para mejorar el bienestar físico y mental del loro, evitando el aburrimiento y la frustración.
Elementos de madera blanda, cartón o fibras naturales diseñados para ser triturados por el loro, saciando su necesidad natural de roer y desgastar el pico.
Percha con una superficie especialmente áspera (piedra, cemento no tóxico…) pensada para ayudar al loro a limar el pico y las uñas de forma natural con el uso diario.
Posaderos hechos con ramas no tóxicas de diversos diámetros, pensados para prevenir problemas articulares y pododermatitis al ofrecer superficies variadas para las patas.
Espacio amplio, interior o exterior, pensado para que el loro pueda volar libremente. Es mucho más grande que una jaula convencional y suele diseñarse a medida.
Práctica de vuelo en espacios interiores seguros o en exteriores habilitados, apoyada en un entrenamiento previo de recall (llamada) para garantizar que el loro vuelve cuando se le llama.

No hemos encontrado ningún término con esa búsqueda.

¿Sigue quedándote alguna duda? No pasa nada, para eso estamos. En el blog intentamos contártelo todo con calma, así que si buscas un término y no lo encuentras aquí, seguramente le hayamos dedicado ya un artículo entero. Y si no, apúntalo, que seguimos ampliando este glosario poco a poco.

Términos que se confunden constantemente

Hay parejas de conceptos que se mezclan una y otra vez en los grupos de tutores, y que en la práctica significan cosas muy distintas. Confundirlos puede hacer que dejes pasar algo importante o que te alarmes por algo que es completamente normal, así que aquí van los cinco casos que más nos preguntáis.

Muda

Renovación natural del plumaje. Caen plumas enteras y salen cañones nuevos de forma ordenada y simétrica.

frente a

Picaje

El propio loro se arranca o mordisquea las plumas, dejando zonas peladas o con plumas rotas de forma irregular.

La clave está en el patrón. La muda es progresiva y llega a todo el cuerpo, incluida la cabeza. El picaje respeta siempre la cabeza, porque ahí el loro no se alcanza con el pico, y suele concentrarse en pecho, patas y bajo las alas.

Picaje

Arrancado del plumaje de raíz, dejando la piel a la vista.

frente a

Sobreacicalado

Manipulación excesiva que desgasta y rompe la pluma, pero sin llegar a arrancarla.

El sobreacicalado suele ser el aviso previo a lo que podría ser un futuro picaje. Si detectas plumas deshilachadas o con las puntas comidas antes de que aparezca ninguna calva, todavía estás a tiempo de buscar la causa sin que el problema se instale.

Regurgitación afectiva

Gesto voluntario de cariño. El loro balancea la cabeza, bombea el cuello y ofrece la comida con toda la intención.

frente a

Vómito

Expulsión involuntaria del contenido del buche, que sale disparado y salpica plumas y jaula.

Mira dónde acaba la comida. Si queda pegada en la cara, en la cabeza o repartida por los barrotes, y además el loro está apagado o esponjado, no es cariño y toca veterinario de exóticos.

Aviario

Instalación pensada para alojar aves con espacio para volar, normalmente estandarizada.

frente a

Voladera

Espacio amplio diseñado a medida con el vuelo como prioridad absoluta, interior o exterior.

Ninguno de los dos es una jaula grande si tu emplumado no puede dar varios aleteos seguidos de un extremo a otro, sigue siendo una jaula por muchos metros que tenga.

Papillero

Pollito que todavía depende de la papilla y no come solo.

frente a

Destetado

Ejemplar que ya se alimenta por su cuenta de pellet, verdura y fruta.

El destete no se fuerza ni tiene fecha fija. Un loro al que se le retira la papilla antes de tiempo puede arrastrar problemas de peso y de conducta durante mucho tiempo, así que desconfía de quien te venda un bebé «casi destetado».

Preguntas frecuentes sobre el vocabulario de los loros

Estas son las dudas de vocabulario que más nos llegan por mensaje privado, casi siempre cuando alguien acaba de salir del veterinario con un informe lleno de palabras raras o ha leído algo en un grupo y se ha quedado con la mosca detrás de la oreja.

¿Qué significa exactamente «psitácida»? +

Psitácida es el nombre técnico del grupo de aves al que pertenecen todos los loros, es decir, el orden de los Psittaciformes. Dentro entran los guacamayos, los yacos, los agapornis, las ninfas, los periquitos, las cacatúas y las cotorras, entre muchísimos otros.

Lo que tienen en común es el pico curvo y robusto y las patas zigodáctilas, con dos dedos hacia delante y dos hacia atrás. Por eso verás que en textos veterinarios se habla de «aves psitácidas» en lugar de decir simplemente loros.

¿Es lo mismo un loro que un papagayo? +

En el uso cotidiano sí, son la misma cosa. Papagayo es un término más antiguo y literario que en España se usa como sinónimo de loro, mientras que en algunos países de Latinoamérica se reserva para ejemplares de mayor tamaño.

Ninguno de los dos es una categoría científica, así que puedes usar el que te resulte más natural sin miedo a equivocarte.

¿Es lo mismo un ave que un pájaro? +

No exactamente, aunque en la conversación del día a día se usen como sinónimos. Ave es la categoría grande, la clase que engloba a todos los animales con plumas, pico y sangre caliente, desde un avestruz hasta un colibrí.

Pájaro, en cambio, se reserva en sentido estricto a las aves pequeñas y cantoras del orden de los paseriformes, como los gorriones, los jilgueros o los canarios. Siguiendo ese criterio, tu lorito es un ave de pleno derecho, pero técnicamente no es un pájaro.

¿Qué son los uratos y de qué color deberían ser? +

Los uratos son la parte blanca o cremosa de las deposiciones, el equivalente a la orina de los mamíferos. En un loro sano tienen un aspecto blanco tirando a crema y una textura pastosa.

Cualquier cambio de color mantenido en el tiempo merece una consulta con el veterinario de exóticos, sobre todo si aparecen tonos verdosos, amarillentos o rojizos, porque suelen apuntar a problemas de hígado o de riñón. Un cambio puntual después de comer remolacha o arándanos, en cambio, es normal. Si quieres salir de dudas antes de coger el teléfono, puedes analizar las cacas de tu loro con nuestra herramienta y ver qué te dice el color que estás viendo.

¿Qué es un loro papillero y por qué genera tanto debate? +

Un papillero es un pollito que todavía no come solo y depende de que alguien le administre papilla varias veces al día. La polémica no está en el término, sino en la venta de papilleros sin destetar a personas sin experiencia.

Alimentar a mano tiene riesgos reales, como las quemaduras del buche por papilla demasiado caliente o la estasis de buche, que es una urgencia veterinaria. Por eso lo recomendable es adoptar siempre ejemplares ya destetados, salvo que tengas formación específica y acompañamiento profesional. Si te ha llegado uno a casa y andas perdido, en nuestros contenidos sobre loros papilleros desarrollamos las tomas, el destete y todo lo que conviene tener controlado.

¿Qué significa que mi loro está «hormonal»? +

Es la forma coloquial de decir que está en época de celo, un periodo normalmente estacional en el que las hormonas reproductivas disparan cambios de conducta que pueden despistar mucho al tutor.

Durante esas semanas es habitual ver más territorialidad alrededor de la jaula, vocalizaciones más insistentes, regurgitación hacia objetos o personas, y búsqueda de huecos oscuros para anidar. No es que tu emplumado se haya vuelto agresivo de la noche a la mañana, es que su cuerpo está en otro modo.

Si el cambio ha sido brusco y tu loro es todavía joven, puede que lo que estés viviendo sea la adolescencia en loros, una etapa que transforma por completo su comportamiento durante una temporada.

Mi veterinario ha usado una palabra que no está en este glosario, ¿qué hago? +

Lo primero, preguntar en la propia consulta sin ningún reparo. Un buen veterinario de exóticos te lo explicará encantado, y entender el diagnóstico es parte del tratamiento.

Y lo segundo, escríbenos. Vamos ampliando este glosario con los términos que nos vais pidiendo, así que si algo te falta hay bastantes posibilidades de que acabe aquí en la próxima actualización.

Wilfri y Gusgus llevan años enseñándonos que entender el vocabulario es solo la mitad del trabajo, porque lo otro es saber leerlos a ellos en el día a día. Si quieres seguir tirando del hilo, en el blog tienes desarrollados en profundidad los temas que más se repiten por aquí.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad