Qué es el forrajeo en loros y por qué lo necesitan

Si llevas un tiempo en el mundo de los loritos, habrás oído la palabra mil veces. Juguetes de forrajeo, bandejas de forrajeo, tableros de forrajeo. Pero pocas veces alguien se para a explicar qué es el forrajeo en loros, de dónde sale y por qué insistimos tanto en él.

La respuesta corta es que forrajear es buscar comida. La larga es bastante más interesante, porque detrás hay una de las necesidades de comportamiento más importantes de un loro, y también una de las que más se pierden cuando lo traemos a vivir a una casa.

Qué es el forrajeo

El forrajeo es el conjunto de conductas que un animal realiza para conseguir su alimento. En un loro incluye desplazarse hasta donde hay comida, localizarla, elegirla, alcanzarla, manipularla con el pico y las patas, abrirla o pelarla y, por fin, comérsela.

Dicho así parece un trámite, pero en la naturaleza es la actividad que organiza todo su día. Un loro silvestre no tiene un cuenco esperándole. Tiene que ganarse cada bocado.

Cuánto tiempo pasan los loros buscando comida en libertad

Aquí es donde las cifras impresionan. Según la revisión de una veterinaria especialista en comportamiento de aves, la doctora Yvonne van Zeeland, las psitácidas silvestres dedican a forrajear entre el 40 y el 75 % de las horas de luz. Eso supone entre cuatro y ocho horas diarias, según la especie y la época del año, y a menudo con varios kilómetros de vuelo entre un punto de alimentación y otro.

En casa, con la comida servida en un cuenco, ese tiempo se desploma a menos de una hora al día. En uno de sus estudios, yacos alimentados con pienso en un comedero normal dedicaban a comer una media de 47 minutos diarios.

La diferencia son muchas horas vacías. Un animal preparado para trabajar medio día por su comida la resuelve en un rato, y el resto de la jornada se queda sin nada que hacer.

Por qué hay que recrear el forrajeo en casa

Este es el punto que más nos gusta aclarar. El forrajeo no es un invento de las tiendas ni una moda. Es una conducta natural que recreamos de forma artificial porque al adaptar al loro a la vida en un hogar le hemos quitado la necesidad de buscar.

Le damos seguridad, comida de calidad y un techo, y a cambio le retiramos sin querer su ocupación principal. Los juguetes de forrajeo, las bandejas y los escondites son nuestra manera de devolvérsela. No sustituyen al bosque, pero se acercan a lo que su cabeza y su cuerpo esperan hacer cada día.

Por qué un loro prefiere trabajar por su comida

Podría pensarse que, si tienen comida gratis, buscarla es una molestia. Ocurre lo contrario. Los investigadores han comprobado que los loros eligen trabajar para conseguir alimento aunque tengan exactamente el mismo alimento disponible sin esfuerzo. Este fenómeno tiene nombre, contrafreeloading, y se interpreta como la prueba de que forrajear es para ellos una necesidad de comportamiento y no solo un medio para llenar el buche.

En casa lo comprobamos enseguida, cuando vemos que Wilfri es capaz de ignorar el comedero lleno para ir a desmontar el rollo de cartón donde hemos escondido lo mismo. Te contamos un poco más en este vídeo:

@diario.de.plumas Seguro que has oído hablar del forrajeo… ¿pero sabes qué es? 👀 En libertad los loritos pasan de 4 a 8 horas al día buscando comida. En casa, muchos ni una. Por eso no es un capricho, es una necesidad 🦜 Parte 1 de nuestra miniserie, ¡síguenos para ver cómo empezar! #forrajeo #loros #loritos #psitacidas #enriquecimientoambiental ♬ Spoon Dance – Tommy Vandeveer

Qué le pasa a un loro que no forrajea

La falta de forrajeo no es un detalle menor. Cuando esa necesidad queda sin cubrir, la literatura veterinaria describe la aparición de conductas repetitivas con el pico, como morder los barrotes o jugar con la lengua, y de conductas de daño al plumaje.

En el otro lado de la balanza, varios estudios con amazonas jóvenes encontraron que ofrecer oportunidades de forrajeo y un entorno más complejo ayudaba a prevenir y a reducir el picaje. Y el enriquecimiento de forrajeo se ha utilizado como parte del tratamiento en aves que ya se arrancaban las plumas. No es una varita mágica, pero es una de las herramientas con más respaldo que tenemos.

Los beneficios que recoge la revisión son claros.

  • Más actividad física a lo largo del día.
  • Estimulación mental, porque tienen que pensar y manipular.
  • Menos estrés, frustración y aburrimiento.
  • Menos conductas anormales y menos agresividad.

De ese aburrimiento y de sus consecuencias hablamos a fondo en el aburrimiento en loros y por qué es más peligroso de lo que crees.

Tipos de forrajeo para loros

No hace falta gastar mucho ni complicarse. Hay varias formas de forrajeo, y lo ideal es combinarlas e ir subiendo la dificultad poco a poco.

Tipo de forrajeoEn qué consisteEjemplo sencillo
Repartir la comidaVarios puntos en lugar de un solo cuencoTres comederos pequeños a distintas alturas
Mezclar con objetosLa comida se esconde entre cosas no comestiblesPienso entre bolas de papel o piezas grandes de madera
EnvolverHay que romper algo para llegar al premioUn trocito de fruto seco en un papel retorcido
Juguetes rompecabezasHay que abrir, girar o tirarCajitas, cajones o tubos con tapa
Alimento enteroEl propio alimento da trabajoUna vaina, una mazorca o una verdura sin trocear
Forrajeo de sueloBuscar en una superficieUna bandeja con sustrato seguro y comida escondida

Conviene saber cuáles funcionan mejor. En el estudio de van Zeeland con yacos, nueve de los once enriquecimientos probados aumentaron el tiempo de forrajeo. Los más eficaces fueron los juguetes tipo rompecabezas y los alimentos de mayor tamaño, que llegaron a duplicar con creces el tiempo dedicado, hasta rondar las dos horas diarias. Repartir la comida en varios cuencos fue de lo que menos efecto tuvo.

Una idea muy fácil de montar es aprovechar el fondo de la jaula. Te explicamos cómo en cómo quitar la rejilla de la jaula del loro y convertir la base en una zona de forrajeo.

Cómo enseñar a un loro a forrajear

Un loro que ha comido siempre de un cuenco no sabe que la comida puede estar escondida. Hay que enseñárselo, y lleva unos días. En el estudio que citábamos, los yacos necesitaron de media algo más de ocho días para aprender a usar cada enriquecimiento.

Estos pasos nos han funcionado siempre.

  1. Empieza con algo evidente. Deja la comida a la vista dentro del juguete, sin tapar, para que la relacione con él.
  2. Hazlo delante de él. Los loros aprenden mucho mirando, así que juega tú con el juguete y saca el premio.
  3. Sube la dificultad despacio. Tapa a medias, luego del todo, luego añade un paso más.
  4. Mantén el cuenco al principio. Retira comida del comedero de forma gradual, nunca de golpe.
  5. Pésalo con regularidad. Es la forma de asegurarte de que come lo suficiente mientras aprende.

Con Gusgus cometimos el error de empezar por un juguete demasiado difícil. Lo miró, nos miró a nosotros y se fue. Bajamos el nivel y en una semana lo abría con los ojos cerrados. Así que hemos hecho una mini herramienta que te ayudará a saber cómo elegir el mejor nivel adaptado a las necesidades de tu lorito.

¿En qué nivel de forrajeo está tu loro?

Elige la opción que mejor describe al tuyo y te proponemos por dónde seguir.

    Ojo.

    Cada especie y cada individuo llevan su ritmo. Sube de nivel solo cuando el anterior le resulte fácil.

    Juguetes de forrajeo seguros y precauciones

    El forrajeo es seguro si se hace con cabeza. Revisa que los juguetes no tengan piezas pequeñas que pueda tragar, hilos donde enredarse ni materiales tóxicos, y adapta el tamaño y la dureza a tu especie. Lo que entretiene a un yaco puede ser imposible para un periquito, y lo que un agapornis abre en segundos puede aburrir a una amazona.

    Tampoco conviene obsesionarse con igualar las cifras de la naturaleza. Los propios estudios reconocen que, incluso con enriquecimiento, los tiempos máximos de forrajeo conseguidos en cautividad no han pasado de unas tres horas al día. El objetivo no es llegar a ocho, es que su jornada tenga más contenido que ayer.

    El forrajeo resume muy bien lo que significa convivir con un loro. No basta con darle lo que necesita, también hay que darle la oportunidad de conseguirlo. Empieza por algo pequeño esta semana, un papel retorcido con su premio favorito dentro, y observa lo que pasa.

    Referencias sobre el forrajeo en loros

    Para escribir esta guía hemos consultado materiales veterinarios y estudios científicos sobre comportamiento de psitácidas, y los hemos resumido con nuestras propias palabras. Estas son las fuentes.

    • van Zeeland, Y. – Fascinating Facts on Foraging and Enrichment (LafeberVet). Revisión escrita por una veterinaria especialista en comportamiento de aves, con los tiempos de forrajeo en libertad y en cautividad, el concepto de contrafreeloading, los beneficios y los tipos de enriquecimiento.
    • van Zeeland, Y. R. A. y col. – Efficacy of foraging enrichments to increase foraging time in Grey parrots(Applied Animal Behaviour Science). Estudio que compara once enriquecimientos de forrajeo en yacos y mide cuáles aumentan más el tiempo dedicado a comer.
    • Rozek, J. C. y col. – Over-sized pellets naturalize foraging time of captive Orange-winged Amazon parrots(Applied Animal Behaviour Science). Trabajo que muestra cómo el tamaño del alimento acerca el tiempo de forrajeo a los niveles naturales.
    • Meehan, C. L., Millam, J. R. y Mench, J. A. – Foraging opportunity and increased physical complexity both prevent and reduce psychogenic feather picking by young Amazon parrots (Applied Animal Behaviour Science). Estudio sobre el efecto del forrajeo y la complejidad del entorno en el picaje.
    • Lumeij, J. T. y Hommers, C. J. – Foraging enrichment as treatment for pterotillomania (Applied Animal Behaviour Science). Investigación sobre el uso del enriquecimiento de forrajeo en aves con conductas de daño al plumaje.

    Diario de Plumas

    Wilfri y Gusgus son el dúo detrás de Diario de Plumas

    Especialistas en el mundo de los psitácidos que convierten evidencia en consejos prácticos de cuidado, comportamiento y bienestar.

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