Loro senegalés, el loro del chaleco amarillo

El loro senegalés es uno de esos loritos que conquistan sin hacer ruido. Literalmente, porque es bastante más tranquilo que muchos de sus parientes. Con su cabeza gris, su pecho verde y ese chaleco amarillo o anaranjado que parece puesto a propósito, tiene un aspecto inconfundible. Y bajo esa apariencia discreta esconde un carácter listo, observador y con mucha más personalidad de la que aparenta.

En esta ficha repasamos todo lo que conviene saber sobre él. Qué es, dónde vive en libertad, cómo reconocerlo, cómo es su carácter y qué cuidados necesita en casa. También hablamos de una parte menos amable de su historia, la de su captura para el comercio, porque explica por qué insistimos tanto en la adopción.

Qué es el loro senegalés

El loro senegalés (Poicephalus senegalus) es una psitácida africana de tamaño medio. Mide unos 23 centímetros y pesa entre 120 y 170 gramos. Pertenece al género Poicephalus, un grupo de loros africanos de cola corta y cuerpo compacto en el que también están el loro de Meyer, el loro de vientre rojo y el loro de cabeza parda.

Se le conoce también como lorito senegalés, loro de Senegal o, en inglés, Senegal parrot. Es el miembro más conocido de su género y uno de los loros africanos más populares después del yaco.

Origen y hábitat del loro senegalés

Vive en África occidental, en una franja que va desde Senegal y Gambia hasta Nigeria, Camerún y el Chad. Ocupa sabanas, bosques abiertos y zonas arboladas, y se desplaza dentro de su territorio siguiendo la disponibilidad de frutos, semillas y flores.

En libertad se mueve en grupos familiares o pequeñas bandadas, y cría en huecos de árboles, muchas veces en palmeras de aceite. Las hembras ponen normalmente tres o cuatro huevos.

Qué come un loro senegalés en la naturaleza

Un estudio realizado en Fongoli, en el sureste de Senegal, analizó su alimentación y encontró que se basaba en torno a un 77 % en frutos, un 22 % en semillas y un pequeño porcentaje en flores. También se alimenta de cultivos como el maíz o el mijo, y por eso en algunas zonas se le considera una plaga agrícola.

Características del loro senegalés

El senegalés es fácil de reconocer en cuanto te fijas en tres cosas. Su cabeza, su pecho y sus ojos.

  • Cabeza gris oscura, que contrasta con el resto del cuerpo.
  • Dorso, alas y garganta verdes.
  • Chaleco amarillo o anaranjado en el vientre, con el verde del pecho bajando en forma de uve.
  • Iris amarillo en los adultos.
  • Pico gris oscuro y fuerte.
  • Cola corta y cuerpo compacto.

Subespecies del loro senegalés

El color del chaleco cambia según la zona de origen. La subespecie occidental, Poicephalus senegalus senegalus, tiene el vientre amarillo. Hacia el este, el tono se vuelve anaranjado, y la subespecie Poicephalus senegalus versteri, de Costa de Marfil, Ghana y Nigeria, luce un chaleco de naranja intenso a rojizo. Algunas clasificaciones reconocen además una tercera forma intermedia.

Cómo distinguir un senegalés joven de un adulto

Hay un detalle muy útil para calcular su edad. Los ejemplares jóvenes tienen el iris gris oscuro, casi negro, que se va aclarando con los meses hasta volverse amarillo en el adulto. Si ves un senegalés de ojos oscuros, casi seguro que es un jovencito.

El chaleco y los ojos del loro senegalés

El color del chaleco depende de su origen y el de los ojos, de su edad. Combina las opciones y mira cómo cambia.

Origen
Edad

Loro senegalés macho y hembra

En el senegalés no hay un dimorfismo claro. Se citan algunas pistas, como que en las hembras el verde del pecho baja más, que tienen la cabeza y el pico algo más pequeños o que las plumas bajo la cola son más verdes que amarillas. Pero ninguna es fiable por sí sola. Para saberlo con seguridad, lo único que sirve es el sexado por ADN.

Cuánto vive un loro senegalés

En libertad se calcula que vive unos 25 o 30 años, y en cautividad, con buenos cuidados, puede llegar mucho más lejos. Se han documentado senegaleses de hasta 50 años. Es un compromiso para muchas décadas, y conviene tenerlo presente antes de cualquier decisión.

Carácter y comportamiento del loro senegalés

El senegalés tiene fama de ser un loro tranquilo, inteligente y muy observador. Suele ser menos escandaloso que otras especies de su tamaño, aunque tiene sus llamadas agudas, sobre todo al amanecer y al atardecer.

El senegalés y su persona favorita

Es frecuente que el senegalés establezca un vínculo muy fuerte con una persona concreta de la casa y se muestre más reservado, o incluso algo celoso, con las demás. Para evitarlo, lo ideal es que todos los miembros de la familia participen en su cuidado y en sus juegos desde el principio, siempre con refuerzo positivo y respetando su ritmo.

Habla el loro senegalés

Puede aprender algunas palabras y frases, aunque no es de los grandes habladores. Lo que sí se le da muy bien es imitar sonidos de la casa, como silbidos, el microondas o el timbre. Cada individuo es distinto, y nunca conviene convivir con un loro esperando que hable.

Muerden los loros senegaleses

Como cualquier psitácida, puede morder si se siente amenazado, si se le fuerza a algo o si está en plena etapa hormonal. Al llegar a la madurez sexual algunos se vuelven más territoriales. Aprender a leer su lenguaje corporal es la mejor forma de evitar malentendidos, y aquí hay una pista muy curiosa. Como muchos loros, el senegalés puede contraer y dilatar las pupilas rápidamente cuando está muy excitado, una señal de que es mejor darle espacio.

Cuidados del loro senegalés en casa

Su tamaño medio y su carácter tranquilo pueden dar la impresión de que es un loro sencillo. No lo es. Necesita lo mismo que cualquier psitácida, que no es poco.

Qué come un loro senegalés en casa

La base de su dieta debe ser un pienso extrusionado de calidad, completado con verdura fresca variada cada día y una ración moderada de fruta. Teniendo en cuenta lo frugívoro que es en libertad, suele disfrutar mucho de las frutas, las flores aptas y la verdura entera para manipular. Las semillas quedan como premio puntual, porque una dieta basada en ellas provoca carencias y sobrepeso.

Jaula para un loro senegalés

Necesita una jaula amplia, más ancha que alta, con barrotes horizontales para trepar y una separación entre barrotes adecuada a su tamaño. Dentro, perchas de ramas naturales de varios grosores, juguetes para destrozar y zonas de forrajeo, sin llenarla tanto que no pueda moverse. Si tienes dudas con las medidas, en cómo elegir la jaula adecuada para tu loro lo explicamos paso a paso.

Y, por supuesto, horas diarias fuera de la jaula en un espacio seguro, porque ninguna jaula sustituye al vuelo y al ejercicio.

Enriquecimiento para un loro senegalés

Es un loro muy listo, y una mente así necesita trabajo. Le encantan los juguetes de forrajeo, los rompecabezas sencillos y los materiales que puede destrozar, como cartón, papel, madera blanda o ramas con corteza. Las sesiones cortas de adiestramiento con refuerzo positivo son ideales para él y refuerzan mucho el vínculo.

Salud del loro senegalés

Igual que el resto de loros, esconde muy bien los síntomas cuando está enfermo. El sobrepeso por una dieta rica en semillas, las carencias nutricionales y los problemas de conducta por aburrimiento son algunos de los riesgos más habituales. Una revisión anual con un veterinario especialista en aves exóticas y el control de peso en casa ayudan a detectar a tiempo cualquier cambio.

La captura del loro senegalés para el comercio

Este es el apartado que más nos cuesta escribir, pero es necesario. El senegalés está en el Apéndice II de CITES desde 1981 precisamente por la presión de su captura. Durante décadas fue uno de los loros africanos más exportados para el comercio, y la captura y venta de ejemplares silvestres sigue siendo habitual en algunas zonas de África.

Hoy la UICN lo considera una especie de preocupación menor, pero los propios expertos reconocen que su población silvestre es difícil de estimar. Cada senegalés que vive en una casa tiene detrás esa historia, y por eso es tan importante que cualquier ejemplar cuente con documentación que acredite su origen legal.

Adoptar un loro senegalés

Por su larga vida y su vínculo tan intenso con las personas, no es raro que un senegalés se quede sin hogar cuando cambia la situación de su familia. Por eso, si te planteas convivir con uno, te animamos a empezar por las protectoras y asociaciones de aves. Hay muchos esperando una segunda oportunidad.

Adoptar un senegalés adulto tiene además una ventaja. Su carácter ya está formado, y la protectora puede contarte cómo es, qué le gusta y qué necesita antes de que llegue a casa.

El loro senegalés es la prueba de que no hace falta ser el más llamativo para dejar huella. Tranquilo, curioso y fiel, es un compañero alado de los que se quedan muchos años a tu lado. Lo único que pide a cambio es tiempo, una buena dieta y una casa que le dé motivos para seguir explorando.

Referencias sobre el loro senegalés

Para escribir esta ficha hemos consultado listas ornitológicas, estudios científicos y guías veterinarias, y lo hemos resumido con nuestras propias palabras. Estas son las fuentes.

  • UICN, Lista Roja de Especies Amenazadas – Poicephalus senegalus. Ficha con la distribución, el hábitat, la tendencia de población y el estado de conservación de la especie.
  • CITES – Apéndices I, II y III. Listado oficial que incluye al loro senegalés en el Apéndice II desde 1981.
  • Reyes, K. R. – Feeding Ecology and Habitat Use of the Senegal Parrot at Fongoli (Texas State University).Trabajo de investigación de campo sobre la dieta silvestre del senegalés en el sureste de Senegal y los frutos que comparte con los chimpancés de la zona.
  • IOC World Bird List – Parrots and cockatoos. Lista de referencia con las subespecies reconocidas del loro senegalés.
  • Manual MSD de Veterinaria – Nutrition in Psittacines. Recomendaciones veterinarias sobre la base de la dieta de los loros y los problemas de las dietas de semillas.
  • LafeberVet – Reading Bird Body Language. Material veterinario sobre el lenguaje corporal de las psitácidas, incluida la dilatación y contracción de las pupilas.

Diario de Plumas

Wilfri y Gusgus son el dúo detrás de Diario de Plumas

Especialistas en el mundo de los psitácidos que convierten evidencia en consejos prácticos de cuidado, comportamiento y bienestar.

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