Pocas cosas hay tan llamativas en la naturaleza como un loro azul cruzando el cielo. Desde el gigantesco guacamayo jacinto hasta el diminuto lori de Tahití, el azul aparece en psitácidas de todos los tamaños y de varios continentes. Y lo más curioso es que ninguna de ellas tiene pigmento azul en las plumas. Su color es, literalmente, un juego de luz.
En este artículo te presentamos los loros azules más espectaculares que existen, grandes y pequeños, y te contamos de dónde sale ese azul tan intenso. Spoiler. Wilfri y Gusgus también llevan un poquito de ese truco escondido en las plumas de las alas.
Por qué los loros azules son azules
Las plumas de los loros tienen pigmentos de colores rojos, amarillos y negros, pero no existe un pigmento azul en ellas. El azul es un color estructural. Dentro de las barbas de la pluma hay una capa de queratina con una estructura esponjosa, llena de diminutas burbujas de aire, que dispersa la luz de forma que solo vemos las longitudes de onda azules. Debajo, una capa de melanina oscura absorbe el resto de la luz y hace que ese azul se vea intenso.
Esto tiene consecuencias muy curiosas. Si miras una pluma azul a contraluz, el azul desaparece y se ve parda o grisácea. Y si la pluma se rompe y se aplasta, también pierde el color, porque se destruye la estructura que lo producía.
Por qué la mayoría de loros son verdes
El verde de la mayoría de los loros es, en realidad, azul más amarillo. Esa misma estructura que produce el azul está cubierta por unos pigmentos amarillos exclusivos de los loros, las psitacofulvinas. Al mezclarse, vemos verde.
En 2017, un equipo de la Universidad de Stanford descubrió el gen responsable de esos pigmentos amarillos en los periquitos. Una sola mutación en él impide fabricarlos, y el resultado es un periquito azul en lugar de verde. Es exactamente lo que ocurre con los periquitos azules que todos conocemos.
¿De qué color sería este loro?
Todas las plumas parten de la misma estructura que refleja la luz azul. Activa o quita los pigmentos y mira qué color sale.
Así funciona el color en los periquitos, el loro mejor estudiado. En otras especies la base es la misma, aunque cada una tiene sus matices.
Especies de loros azules grandes
Los guacamayos son los reyes del azul. Entre ellos están algunos de los loros más grandes del mundo, y también algunos de los más amenazados.
Guacamayo jacinto
El guacamayo jacinto (Anodorhynchus hyacinthinus) es el loro más largo que existe, con cerca de un metro desde la cabeza hasta la punta de la cola y entre 1,2 y 1,7 kilos de peso. Es entero de un azul cobalto intenso, con un anillo de piel amarilla alrededor del ojo y otra franja amarilla en la base del pico.
Vive en Brasil, Bolivia y Paraguay, sobre todo en el Pantanal, y se alimenta de los frutos de unas pocas especies de palmera, cuyas semillas parte con un pico capaz de romper cocos. La UICN lo considera vulnerable, por la pérdida de hábitat y la captura ilegal. Te contamos todos sus secretos en cómo es el loro jacinto.

Guacamayo de Lear
El guacamayo de Lear (Anodorhynchus leari) es como un jacinto en versión reducida, de unos 70 centímetros y un azul algo más verdoso. Vive únicamente en la región de Raso da Catarina, en Bahía (Brasil), donde anida en paredes de arenisca y se alimenta sobre todo de los cocos de la palmera licurí.
Llegó a estar al borde de la extinción, con apenas unas decenas de ejemplares. Gracias a la protección de sus zonas de cría y alimentación su población ha crecido, aunque sigue catalogado en peligro. Su pariente, el guacamayo glauco, no tuvo tanta suerte y se considera probablemente extinto.
Guacamayo de Spix
El guacamayo de Spix (Cyanopsitta spixii) es más pequeño, de unos 56 centímetros, con el cuerpo azul y la cabeza de un azul grisáceo. Es el protagonista de una de las historias más tristes y esperanzadoras del mundo de los loros.
El último macho conocido en libertad desapareció en el año 2000, en la caatinga del norte de Bahía, y la especie se declaró extinta en estado silvestre. Solo sobrevivía gracias a programas de conservación, y en 2022 se liberaron los primeros ejemplares en su hábitat original. Es una segunda oportunidad que se sigue de cerca.

Guacamayo azul y amarillo
El guacamayo azul y amarillo (Ara ararauna) es probablemente el loro azul más conocido. Mide entre 80 y 90 centímetros, tiene el dorso y las alas de un azul turquesa intenso y el pecho y el vientre amarillo dorado, con la cara blanca cruzada por finas líneas de plumas negras.
Vive en las selvas y sabanas de Sudamérica, desde Panamá hasta Bolivia y Paraguay, y la UICN lo considera de preocupación menor. Aun así, en algunas zonas de su distribución sus poblaciones han desaparecido.

Guacamayo barba azul
El guacamayo barba azul (Ara glaucogularis) se parece mucho al anterior, pero tiene una gran mancha azul en la garganta, como una barba, en lugar de negra. Vive únicamente en los Llanos de Moxos, en Bolivia, y es uno de los guacamayos más amenazados del mundo. La UICN lo cataloga en peligro crítico, con solo unos pocos cientos de ejemplares en libertad.

Loros azules pequeños
El azul no es exclusivo de los gigantes. También hay loritos diminutos que lo lucen de forma espectacular.
Lori de Tahití
El lori de Tahití o lori azul (Vini peruviana) mide unos 18 centímetros y es de un azul oscuro intenso, con la cara y la garganta blancas y el pico y las patas anaranjados. Hoy vive en unas pocas islas de la Polinesia Francesa y en Aitutaki, en las islas Cook, aunque antes ocupaba más de veinte islas alrededor de Tahití. Se alimenta de néctar, polen, frutos blandos y algún insecto. Está catalogado como vulnerable, sobre todo por las ratas, los gatos y los mosquitos que transmiten la malaria aviar.

Lori ultramarino
El lori ultramarino (Vini ultramarina) es otro pequeño lori de unos 18 centímetros, de las islas Marquesas. Combina tonos azul celeste, azul oscuro y blanco, y es una de las aves más amenazadas de la Polinesia. La UICN lo cataloga en peligro crítico, sobre todo por la depredación de las ratas negras y la pérdida de su bosque.

Cotorrita del Pacífico
La cotorrita del Pacífico (Forpus coelestis) es uno de los loros más pequeños de América, con apenas 12 o 13 centímetros. No es azul entera, pero los machos tienen una franja azul detrás del ojo y el obispillo y parte de las alas de un azul brillante. Vive en las zonas secas de Ecuador y Perú.
Periquitos y agapornis azules
Los periquitos y los agapornis azules que vemos en las casas no existen en la naturaleza de esa forma. Son mutaciones de color que han aparecido en cautividad y que se han seleccionado durante décadas. En libertad, el periquito es verde y amarillo, y los agapornis son mayoritariamente verdes.
En Diario de Plumas no fomentamos la cría ni la selección de colores. Te lo contamos porque es la forma más sencilla de ver en casa cómo funciona el color de los loros. Un periquito azul es un periquito verde al que le falta el amarillo. Si quieres profundizar en los colores, lo explicamos en de qué color es un loro.
Tabla de loros azules
Este es el resumen de todas las especies que hemos visto, con su tamaño aproximado y su situación en libertad.
| Loro azul | Nombre científico | Dónde vive | Tamaño | Estado de conservación |
|---|---|---|---|---|
| Guacamayo jacinto | Anodorhynchus hyacinthinus | Brasil, Bolivia y Paraguay | 100 cm | Vulnerable |
| Guacamayo de Lear | Anodorhynchus leari | Bahía, Brasil | 70 cm | En peligro |
| Guacamayo de Spix | Cyanopsitta spixii | Bahía, Brasil | 56 cm | Extinto en estado silvestre |
| Guacamayo azul y amarillo | Ara ararauna | De Panamá a Bolivia y Paraguay | 80 a 90 cm | Preocupación menor |
| Guacamayo barba azul | Ara glaucogularis | Llanos de Moxos, Bolivia | 85 cm | En peligro crítico |
| Lori de Tahití | Vini peruviana | Polinesia Francesa e islas Cook | 18 cm | Vulnerable |
| Lori ultramarino | Vini ultramarina | Islas Marquesas | 18 cm | En peligro crítico |
| Cotorrita del Pacífico | Forpus coelestis | Ecuador y Perú | 12 a 13 cm | Preocupación menor |
Fíjate en la última columna. De los ocho loros azules de esta lista, seis tienen algún grado de amenaza. Su belleza ha sido, demasiadas veces, su condena, porque los ha convertido en objetivo del comercio ilegal.
Por eso, cuando admiramos un loro azul, lo mejor que podemos hacer es admirarlo en su hábitat, apoyar los proyectos que trabajan para protegerlo y no alimentar nunca su captura. Y mientras tanto, si te fijas bien en las alas de tu lorito verde, quizá descubras que también lleva su pequeño trocito de cielo.
Referencias sobre los loros azules
Para escribir este artículo hemos consultado estudios científicos sobre el color de las plumas y las fichas de conservación de cada especie, y lo hemos resumido con nuestras propias palabras. Estas son las fuentes.
- Prum, R. O. y col. – Coherent light scattering by blue feather barbs (Nature). Estudio que demuestra cómo la estructura esponjosa de la queratina produce el color azul de las plumas.
- Cooke, T. F. y col. – Genetic Mapping and Biochemical Basis of Yellow Feather Pigmentation in Budgerigars(Cell). Investigación de la Universidad de Stanford que identifica el gen de los pigmentos amarillos de los loros y la mutación que produce los periquitos azules.
- UICN, Lista Roja de Especies Amenazadas – fichas de Anodorhynchus hyacinthinus, Anodorhynchus leari, Cyanopsitta spixii, Ara ararauna, Ara glaucogularis, Vini peruviana, Vini ultramarina y Forpus coelestis.Distribución, hábitat y estado de conservación de cada especie.
- BirdLife International – fichas de especie de los guacamayos de Lear y de Spix. Información sobre la recuperación del guacamayo de Lear y el programa de reintroducción del guacamayo de Spix.




