Cotorra de Kramer, la cotorra de collar invasora

La cotorra de Kramer es esa flecha verde de cola larguísima que cruza chillando los parques de Sevilla, Madrid o Málaga. Es elegante, lista, ruidosa y capaz de adaptarse a casi todo, y precisamente por eso tiene una historia complicada. En su tierra de origen es un ave más del paisaje. Aquí, lejos de casa y por culpa nuestra, se ha convertido en una especie exótica invasora.

En esta guía queremos contarte quién es de verdad la cotorra de Kramer, de dónde viene, cómo reconocerla y diferenciarla de la cotorra argentina, por qué vive en libertad en nuestras ciudades y cuál es su situación legal en España. También repasamos sus cuidados, pensando en quienes ya conviven con una desde hace años. Ningún emplumado tiene la culpa de dónde ha acabado, y con esa idea hemos escrito cada línea.

Cuál es la cotorra de Kramer

La cotorra de Kramer (Psittacula krameri) es una psitácida de tamaño medio, con el cuerpo esbelto y una cola muy larga y afilada. Pertenece al grupo de las cotorras de cola larga de Asia y África, el mismo de la cotorra alejandrina, y algunas clasificaciones recientes la nombran como Alexandrinus krameri.

Su nombre rinde homenaje a Wilhelm Heinrich Kramer, un naturalista austríaco del siglo XVIII. Es una de las aves que más se ha comerciado en el mundo como animal de compañía, y eso explica que hoy viva en libertad en ciudades de varios continentes.

Cotorra de collar y otros nombres de la cotorra de Kramer

Según el país y el contexto, a esta especie se la conoce de varias maneras.

  • Cotorra de collar, por el anillo que lucen los machos adultos.
  • Cotorra de Kramer, el nombre oficial en España.
  • Periquito de collar o loro de collar, habituales en Latinoamérica, aunque no es un periquito.
  • Indian ringneck o rose-ringed parakeet, sus nombres en inglés.

Origen y hábitat natural de la cotorra de Kramer

La cotorra de Kramer tiene una distribución natural muy curiosa, repartida entre dos continentes. Por un lado ocupa una franja del África subsahariana, y por otro vive en el sur de Asia, en países como Pakistán, India, Nepal, Myanmar y Sri Lanka. Pocas psitácidas tienen un área de distribución tan extensa.

Es un ave muy adaptable. Se alimenta sobre todo de semillas, aunque también come frutos, flores, hojas y néctar. Anida en huecos de árboles y de edificios, suele moverse en grupos pequeños y puede reunirse por cientos o miles en las zonas de alimentación y en los dormideros comunales.

La UICN la cataloga como especie de preocupación menor, con una población en aumento.

Subespecies de la cotorra de Kramer

Se reconocen cuatro subespecies, dos africanas y dos asiáticas, con diferencias pequeñas entre ellas. Las asiáticas son más grandes que las africanas, y son también las más habituales en cautividad. Por eso se considera que las poblaciones que viven libres fuera de su área natural proceden sobre todo de ellas.

Características de la cotorra de Kramer

Es un ave de un verde pálido y luminoso, con la cara y las alas algo más intensas. La cola es larga y afilada, con las plumas centrales azuladas. El pico es corto y ganchudo, con la mandíbula superior de un rojo intenso. En vuelo resulta inconfundible por su silueta estilizada, su aleteo rápido y sus chillidos agudos.

En esta tabla tienes sus rasgos principales.

CaracterísticaCotorra de Kramer (Psittacula krameri)
TamañoEn torno a 40 cm, con la cola incluida
PesoEntre 100 y 140 g en las subespecies asiáticas, menos en las africanas
LongevidadEl récord documentado en cautividad es de 34 años
Plumaje silvestreVerde, con la cola azulada y el pico rojo
Diferencia entre machos y hembrasCollar negro y rosado en los machos adultos
Estado de conservaciónPreocupación menor
Situación en EspañaEspecie exótica invasora catalogada

Cotorra de Kramer macho y hembra

La cotorra de Kramer presenta dimorfismo sexual, aunque hay que tener paciencia para verlo. El macho adulto luce un collar negro que nace en la barbilla y rodea el cuello, acompañado de una banda rosada. La hembra no tiene collar, o apenas muestra una sombra en la misma zona.

El detalle importante es que el collar no aparece hasta la madurez, en torno al tercer año de vida. Hasta entonces, machos y hembras jóvenes son prácticamente idénticos. En ejemplares inmaduros la única forma segura de conocer el sexo es el sexaje por ADN.

Cuánto vive una cotorra de Kramer

Es un ave longeva. El registro mejor documentado corresponde a un ejemplar que vivió 34 años en cautividad. Queremos ser sinceros en este punto. No hemos encontrado datos científicos sólidos sobre su esperanza de vida media, así que preferimos no dar una cifra redonda que no podamos respaldar.

Lo que sí está claro es que una cotorra de Kramer que llegó a un hogar hace quince años puede tener todavía muchos por delante.

Diferencias entre la cotorra de Kramer y la cotorra argentina

En España viven en libertad dos cotorras muy distintas que a menudo se confunden. Ambas son verdes, ruidosas y urbanitas, pero basta fijarse en un par de detalles para distinguirlas.

Cotorra de KramerCotorra argentina
OrigenÁfrica y sur de AsiaSudamérica
SiluetaMuy estilizada, de unos 40 cmMás pequeña y rechoncha
ColorVerde enteraVerde, con la frente y el pecho grises
PicoRojoClaro
ColaLarguísima y afiladaLarga, pero más corta
CollarSí, en los machos adultosNo
Dónde anidaEn huecos de árboles y edificiosEn grandes nidos comunales de ramas

La forma de anidar es la pista definitiva. Si ves una construcción enorme de palitos en lo alto de un árbol, es obra de cotorras argentinas. La de Kramer anida de forma aislada y busca cavidades ya existentes, y ahí está precisamente el origen de sus mayores conflictos con la fauna local.

¿Cotorra de Kramer o cotorra argentina?

Marca lo que has visto en esa cotorra del parque y te decimos cuál de las dos es más probable.

¿De qué color tiene el pico?
¿Cómo son la frente y el pecho?
¿Qué silueta tiene?
¿Dónde la has visto anidar?

Marca al menos una pista

Cuantas más respuestas des, más afinado será el resultado.

Las dos son especies exóticas invasoras en España. Si encuentras una herida, ponla a salvo en una caja ventilada y avisa a un centro de recuperación de fauna o a los agentes medioambientales.

La cotorra de Kramer en España

Ninguna cotorra llegó volando desde la India. Las trajimos nosotros. Durante décadas se importaron decenas de miles de ejemplares para venderlos como aves de compañía, y los escapes y las sueltas hicieron el resto. Así lo reconoce el propio Ministerio para la Transición Ecológica, que señala como vía de entrada su introducción como especie ornamental.

Dónde hay cotorras de Kramer en España

El primer censo nacional, elaborado por SEO/BirdLife en 2015, estimó la población en unos 3.000 ejemplares. El reparto es muy desigual. Sevilla rondaba los 1.400 ejemplares y Madrid los 800, y entre las dos sumaban la gran mayoría. Tenerife contaba con cerca de 370, y el resto se repartía en núcleos mucho más pequeños, sobre todo en Málaga, Barcelona y Valencia.

Por eso es perfectamente normal vivir en Barcelona y no haber visto nunca una. La especie está citada en la ciudad desde 1976, cuando se observó la primera pareja en el Parc de la Ciutadella, pero su población allí siempre ha sido pequeña. Las cotorras verdes que llenan los parques barceloneses son, casi siempre, cotorras argentinas.

Sevilla es su gran feudo. Según los investigadores de la Estación Biológica de Doñana, la población actual procede de un pequeño grupo liberado en el Parque de María Luisa en 1992. Sus censos anuales muestran que pasó de unos 1.200 ejemplares en 2013 a unos 6.300 en 2021.

Por qué la cotorra de Kramer es una especie invasora

Al anidar en huecos de árboles, la cotorra de Kramer compite con las especies autóctonas que necesitan esas mismas cavidades. El caso mejor documentado es el del Parque de María Luisa, que albergaba la mayor colonia conocida de nóctulo grande, el murciélago más grande de Europa y una especie amenazada.

Un estudio publicado en 2018 en Royal Society Open Science siguió la evolución de ambas especies en el parque. En catorce años, los nidos de cotorra se multiplicaron por veinte, mientras que el número de árboles ocupados por los nóctulos cayó un 81 %. Los investigadores documentaron ataques directos a los murciélagos en la entrada de sus refugios, a menudo con resultado de muerte.

El Ministerio añade otros impactos, como la competencia con rapaces nocturnas, pájaros carpinteros y aves que comen frutos y semillas, los daños en cultivos y la posible transmisión de agentes patógenos.

Nos parece importante decirlo con claridad. La cotorra de Kramer no es una villana. Hace lo que haría cualquier animal inteligente y adaptable en un lugar con comida y refugio. La responsabilidad es de quienes la trajeron, la vendieron y la soltaron, y por eso este tema nos toca tan de cerca cuando hablamos de tenencia responsable.

¿Es legal tener una cotorra de Kramer en España?

Con carácter general, no. La cotorra de Kramer está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, regulado por el Real Decreto 630/2013. Eso implica que están prohibidos su posesión, su transporte, su tráfico y su comercio, además de su introducción en el medio natural.

La norma contempló un régimen transitorio para quienes ya convivían con una cotorra como animal de compañía antes de su entrada en vigor. Pudieron conservarla informando de ello a su comunidad autónoma, y en cualquier caso quedó prohibida su reproducción. Las comunidades pueden exigir además su identificación o su esterilización.

No somos asesores legales, y la aplicación concreta depende de cada comunidad autónoma. Si convives con una cotorra de Kramer y tienes dudas sobre su situación, lo más prudente es consultar con el órgano de medio ambiente de tu comunidad.

Qué hacer si encuentras una cotorra de Kramer

Puede ocurrir que te cruces con una cotorra herida, agotada o caída del nido. Ayudarla sigue siendo lo correcto, pero quedártela no es una opción, por muy dócil que parezca. Lo adecuado es ponerla a salvo en una caja con ventilación, en un lugar tranquilo, y contactar con un centro de recuperación de fauna, con los agentes medioambientales o con una clínica de exóticos, que te indicarán cómo proceder.

Tienes el paso a paso en nuestro artículo sobre qué hacer si encuentras un loro en la calle, donde explicamos también el matiz legal de las cotorras.

Carácter y comportamiento de la cotorra de Kramer

En libertad es un ave muy social, que comparte dormidero durante todo el año y pasa el día en grupo. Para quienes ya comparten su vida con una, eso se traduce en un emplumado inteligente, curioso y con mucha energía, que necesita participar en la vida de la casa.

Tiene además un pico incansable. Necesita roer, desmontar, resolver problemas y volar. Sin estímulos suficientes pueden aparecer los gritos, la destrucción de todo lo que tiene a mano y, en algunos casos, el picaje. Los juguetes de forrajeo y los materiales que pueda destrozar son una necesidad diaria.

Como en otros loros, la llegada de la madurez, hacia el tercer año, puede traer cambios de comportamiento. Se atraviesan mejor con paciencia, rutinas claras y refuerzo positivo que con enfrentamientos.

Canto de la cotorra de Kramer y capacidad para hablar

Quien haya paseado por un parque con cotorras sabe que no pasan desapercibidas. Su llamada es un chillido agudo y penetrante que repiten en vuelo y al reunirse en los dormideros al caer la tarde. En casa conservan esa potencia.

A cambio, la cotorra de collar tiene fama de buena imitadora de la voz humana. Como siempre decimos, hablar no es una obligación para ningún emplumado, y cada individuo es un mundo.

Cuidados de la cotorra de Kramer en casa

Este apartado está pensado únicamente para quienes ya conviven de forma legal con una cotorra de Kramer. Esas aves siguen ahí, tienen muchos años por delante y merecen los mejores cuidados posibles.

Qué come una cotorra de Kramer

En libertad come sobre todo semillas, además de frutos, flores, hojas y néctar. En casa, las recomendaciones veterinarias son las mismas que para otras psitácidas.

  • Pienso formulado de calidad como base de la dieta.
  • Verduras frescas a diario, con variedad de colores y texturas.
  • Fruta con moderación.
  • Semillas y frutos secos como premio, idealmente en juguetes de forrajeo.

Las dietas basadas solo en semillas provocan carencias de calcio y vitamina A y favorecen la obesidad, también en esta especie.

Jaula para una cotorra de Kramer

Su cola manda. Una cotorra de Kramer necesita una jaula con altura suficiente para que la cola no roce nunca el fondo ni los barrotes. Según nuestro cálculo, el mínimo aceptable es de 90 cm de ancho, 70 de fondo y 100 de alto, y la medida recomendada es de 135 × 105 × 120 cm, con una separación de barrotes de entre 1,6 y 2,2 cm y un grosor acorde a la fuerza de su pico.

Además de la jaula, necesita tiempo diario de vuelo en un espacio seguro, perchas naturales de distintos grosores y materiales que pueda destruir.

Cómo evitar que una cotorra de Kramer se escape

Con cualquier lorito, un escape es un drama. Con una cotorra de Kramer es además un problema ambiental. Conviene extremar las precauciones con ventanas y puertas, usar cierres que no pueda abrir, no sacarla al exterior sin un transportín seguro y revisar cualquier voladera con lupa.

Salud de la cotorra de Kramer

No hay tanta literatura veterinaria específica sobre esta especie como sobre las ninfas o los periquitos, así que lo honesto es hablar de los problemas generales de las psitácidas. Los más habituales son la obesidad y las carencias por una mala dieta, la clamidiosis o psitacosis y el picaje asociado al estrés o al aburrimiento.

La mejor prevención es la de siempre. Una revisión anual con un veterinario especializado en aves exóticas, control de peso semanal y atención a cualquier cambio de comportamiento.

¿Se puede adoptar una cotorra de Kramer?

En España, con carácter general, no. Al tratarse de una especie catalogada como exótica invasora, no está permitido adquirirla, y los ejemplares que llegan a centros de recuperación quedan en manos de las administraciones y de las entidades autorizadas.

Sabemos que es una respuesta que puede decepcionar a quien se ha enamorado de su elegancia. Si lo que buscas es compartir tu vida con una psitácida, hay muchísimas aves de otras especies esperando hogar en protectoras y refugios. En nuestra guía de adopción de loros en España tienes por dónde empezar.

La historia de la cotorra de Kramer es, en el fondo, una lección sobre nosotros. Un ave inteligente y preciosa ha acabado convertida en un problema ecológico por el capricho de tenerla sin pensar en las consecuencias. Conocerla bien, cuidar a las que ya viven en nuestras casas y no repetir los mismos errores con otras especies es la mejor forma de hacerle justicia.

Preguntas frecuentes sobre la cotorra de Kramer

¿Es legal tener una cotorra de Kramer en España?

Con carácter general, no. Está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. Solo pudieron conservarla quienes ya convivían con una antes de la entrada en vigor de la norma y lo comunicaron a su comunidad autónoma.

¿En qué se diferencia la cotorra de Kramer de la cotorra argentina?

La de Kramer es más grande y estilizada, completamente verde, con el pico rojo y la cola muy larga, y anida en huecos. La argentina tiene la frente y el pecho grises, el pico claro y construye grandes nidos de ramas.

¿Todas las cotorras de Kramer tienen collar?

No. Solo los machos adultos, y a partir del tercer año de vida aproximadamente. Las hembras y los jóvenes no lo tienen.

¿Cuánto vive una cotorra de Kramer?

Es un ave longeva. El récord documentado en cautividad es de 34 años, aunque no hay datos científicos sólidos sobre su esperanza de vida media.

¿Dónde hay cotorras de Kramer en España?

Sobre todo en Sevilla y Madrid, que concentran la gran mayoría. También hay poblaciones más pequeñas en Tenerife, Málaga, Barcelona y Valencia. En Barcelona, las cotorras que se ven a diario son casi siempre argentinas.

¿Qué hago si encuentro una cotorra de Kramer herida?

Ponla a salvo en una caja ventilada, en un sitio tranquilo, y contacta con un centro de recuperación de fauna, los agentes medioambientales o una clínica de exóticos. No está permitido quedársela.

¿Las cotorras de Kramer hablan?

Tienen fama de buenas imitadoras de la voz humana, aunque depende de cada individuo.

Referencias sobre la cotorra de Kramer

Para escribir esta guía hemos leído, contrastado y resumido con nuestras propias palabras lo que dicen organismos oficiales, ornitólogos y estudios científicos sobre la cotorra de Kramer. Te dejamos las fuentes consultadas, ordenadas por temas, por si quieres profundizar.

Especie, origen y características

  • Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico – Ficha de Psittacula krameri (Scopoli, 1769).Descripción oficial de la especie, sus medidas, su dimorfismo, su alimentación, su forma de nidificar, sus vías de entrada y los impactos asociados a su introducción.
  • Lista Roja de la UICN – Evaluación de Psittacula krameri. Fuente oficial sobre su estado de conservación y la tendencia de su población.
  • Animal Diversity Web, Museo de Zoología de la Universidad de Míchigan – Psittacula krameri. Ficha académica sobre su reproducción, la edad a la que el macho desarrolla el collar y su comportamiento social.
  • New Zealand Birds Online – Rose-ringed parakeet. Enciclopedia ornitológica del museo Te Papa y Birds New Zealand, con sus rasgos, sus subespecies y las diferencias con la cotorra alejandrina.
  • AnAge, The Animal Ageing and Longevity Database – Psittacula krameri. Base de datos científica sobre longevidad animal, que recoge el récord de 34 años en cautividad.

La cotorra de Kramer en España

  • SEO/BirdLife – Resultados del I censo nacional de cotorra de Kramer. Primer recuento estatal de la especie, con la estimación de población y su reparto por comunidades y municipios.
  • Batllori, X. y Nos, R. – Presencia de la cotorrita gris (Myiopsitta monachus) y de la cotorrita de collar (Psittacula krameri) en el área metropolitana de Barcelona (Miscel·lània Zoològica). Artículo científico que documenta las primeras observaciones de la especie en Barcelona, desde 1976, y sus pequeños números iniciales.
  • Hernández-Brito, D., Carrete, M., Ibáñez, C., Juste, J. y Tella, J. L. – Nest-site competition and killing by invasive parakeets cause the decline of a threatened bat population (Royal Society Open Science). Estudio de la Estación Biológica de Doñana sobre el impacto de la cotorra de Kramer en la colonia de nóctulo grande del Parque de María Luisa.
  • Hernández-Brito, D., Carrete, M. y Tella, J. L. – Annual censuses and citizen science data show rapid population increases and range expansion of invasive rose-ringed and monk parakeets in Seville, Spain(Animals). Censos anuales que documentan el origen y el crecimiento de la población sevillana entre 2013 y 2021.

Situación legal

  • Boletín Oficial del Estado – Real Decreto 630/2013, por el que se regula el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. Norma de referencia, incluida la disposición transitoria sobre los animales de compañía adquiridos antes de su entrada en vigor.

Cuidados y salud

  • Manual MSD de Veterinaria – Nutritional Diseases of Pet Birds. Recomendaciones generales de alimentación para psitácidas y problemas asociados a las dietas de semillas.
  • Manual MSD de Veterinaria – Bacterial Diseases of Pet Birds. Capítulo sobre la clamidiosis en aves de compañía y su riesgo para las personas.
  • Harcourt-Brown, N. y Chitty, J. – BSAVA Manual of Psittacine Birds. Manual clínico de referencia sobre manejo, alojamiento y medicina de loros.

Diario de Plumas

Wilfri y Gusgus son el dúo detrás de Diario de Plumas

Especialistas en el mundo de los psitácidos que convierten evidencia en consejos prácticos de cuidado, comportamiento y bienestar.

Redes sociales