En nuestro post sobre los tipos de plumas de un loro y cómo están hechas os contábamos que el plumaje nunca deja de renovarse a lo largo del año. Pues bien, hoy toca hablar de ese proceso en profundidad.
Porque a nosotros nos costó lo suyo entender bien qué era normal y qué no la primera vez que vimos a Wilfri dejando plumitas por toda la casa. Spoiler: no, no se estaba quedando calvo, solo estaba mudando.
Qué es la muda y por qué ocurre
Si es la primera vez que te encuentras plumas sueltas por el suelo de casa, es normal que te preocupes, es la reacción más habitual entre los tutores primerizos. Pero antes de que te alarmes, vamos a explicarte qué es exactamente lo que está pasando.
La muda es el proceso natural mediante el cual un loro renueva su plumaje, sustituyendo las plumas viejas y desgastadas por otras nuevas. Y tiene todo el sentido: las plumas se desgastan con el roce, el sol y el propio uso del vuelo, y si no se renovaran, tu lorito perdería poco a poco su capacidad de aislarse del frío, de volar con eficacia e incluso de mostrar ese plumaje tan vistoso que lo caracteriza.
Lo habitual es que un loro mude una o dos veces al año, con mayor intensidad en primavera y otoño, aunque a diferencia de otras aves no sigue un calendario tan estricto, depende bastante de la especie, de la salud del animal y de las condiciones en las que vive. Durante este proceso es normal ver plumas sueltas por el suelo o en el fondo de la jaula, y notar que las plumas nuevas asoman como pequeños «cañones» antes de desplegarse del todo.
Así que, en resumen, si tu lorito está mudando de forma normal, no hay nada que temer: es simplemente su cuerpo renovándose, tal y como lleva haciendo desde que existen las aves. El verdadero trabajo por nuestra parte empieza ahora, en cómo lo acompañamos durante ese proceso.
Cómo ayudar a tu loro durante la muda
Fabricar un plumaje entero de nuevo cuesta mucha energía a tu compañero alado. De hecho, mudar es uno de los procesos que más recursos le exige a lo largo del año, a la altura de la época de cría en cuanto a desgaste físico se refiere. Por eso, aunque no puedas evitar que ocurra (ni deberías querer hacerlo), sí que puedes marcar una diferencia enorme en lo cómodo o incómodo que le resulte a tu loro. Estas son las cosas que en Diario de Plumas ponemos en práctica cada vez que Wilfri o Gusgus entran en muda:
- Cuidar la alimentación: las plumas son básicamente queratina, así que un buen aporte de proteína de calidad y vitaminas es fundamental durante la muda. Es un buen momento para revisar que la dieta esté bien completa y no dependa solo de semillas, ya que unas reservas pobres se notan enseguida en la calidad del plumaje nuevo.
- Ofrecer baños o pulverizaciones: la humedad ayuda a que la vaina que recubre cada pluma nueva se rompa con más facilidad, y además estimula el acicalamiento natural. Podéis pulverizar con agua limpia varias veces por semana, sobre todo si notáis que vuestro lorito se rasca más de lo normal.
- Mantener un ambiente tranquilo: el estrés puede alterar el ritmo normal de la muda, así que evitar cambios bruscos de rutina en estas semanas es una buena idea. Mudanzas, visitas inesperadas o reorganizar la jaula pueden esperar a que termine el proceso.
- Tener paciencia con el manejo: las plumas nuevas en crecimiento (los llamados cañones o «plumas de sangre») son sensibles porque aún tienen riego sanguíneo, así que conviene evitar manipular a tu loro en exceso durante esta fase, y prestar especial cuidado si necesitáis cogerlo en brazos.
Poner en práctica estos cuatro puntos no acelera la muda en sí (no hay forma de hacer que vaya más rápido, ni falta que hace), pero sí reduce muchísimo las molestias asociadas: picor, irritabilidad y ese aspecto un poco «desaliñado» tan típico de estas semanas. Al final, se trata de ponérselo lo más fácil posible mientras su cuerpo hace el trabajo de verdad.
Cómo saber si es muda y no picaje
Esta es, sin duda, la duda que más nos plantean los tutores primerizos, y con razón ya que a simple vista pueden confundirse, pero son cosas completamente distintas, y diferenciarlas a tiempo importa.
La muda nunca deja zonas de piel visible, es progresiva y el color de la pluma nueva coincide con el resto del plumaje. El picaje, en cambio, sí deja calvas con piel a la vista, puede aparecer en cualquier época del año y suele ir acompañado de plumas rotas en forma de «V» o arrancadas desde la base. Le dedicamos un post entero a este tema, con todo el detalle de cómo identificar el picaje en loros y por qué ocurre, por si quieres profundizar más una vez tengas claras las diferencias básicas.
En definitiva, la clave está en fijarse en la piel, no solo en las plumas: si ves calvas persistentes con piel expuesta, no es muda, y merece que le prestes atención cuanto antes.
Señales que conviene vigilar durante la muda
Aunque la muda es, como decíamos, un proceso natural y sano, no está de más saber reconocer cuándo algo se sale de lo esperado. No se trata de agobiarse cada vez que veas una pluma en el suelo, sino de tener claro qué señales sí merecen una llamada al veterinario.
Presta atención especial a:
- Mudas incompletas, donde las plumas no terminan de crecer o quedan a medio desarrollar.
- Sangre visible en el cañón de una pluma ya madura, algo que nunca debería ocurrir en una muda normal.
- Calvas que se mantienen semanas después de que debería haber terminado el proceso.
- Un loro apático y con poco apetito durante la muda, más allá del cansancio puntual esperable.

Cualquiera de estas señales merece una visita al veterinario especializado en aves exóticas, porque puede apuntar a una carencia nutricional, a parásitos o a una enfermedad de base. Ante la duda, mejor pecar de precavidos: una revisión a tiempo es mucho más sencilla que resolver un problema que lleva semanas instalado.
Referencias y fuentes de consulta
Detrás de este post hay unas cuantas horas de lectura en fuentes veterinarias y científicas, porque preferimos contrastarlo todo antes de contároslo. Te dejamos el listado por si quieres profundizar más:
- Hospital Veterinario Menes – Cuidados del plumaje y pautas para la muda en aves exóticas: hospital veterinario especializado en exóticos, con recomendaciones sobre pulverización y estimulación del acicalamiento durante el recambio de plumas.
- Clínica Veterinaria Plumas – Necesidades nutricionales durante la muda: clínica veterinaria especializada en aves, sobre el aporte de proteína y aminoácidos necesarios para fabricar queratina.
- Hospital Veterinario Benipeixcar – Manejo de la pérdida de plumas y problemas de muda en loros: hospital veterinario, con pautas de diagnóstico ante mudas anómalas o incompletas.




