Enfermedades comunes en loros, cómo detectarlas a tiempo

Si algo hemos aprendido con Wilfri y Gusgus a lo largo de los años es que con un loro no puedes esperar a que «se le vea mal» para preocuparte. La salud de un lorito hay que seguirla de cerca, casi como un hábito más dentro de su rutina diaria, porque detectar que algo no va bien es mucho más difícil de lo que parece. Hoy queremos contaros por qué pasa esto, qué señales podéis vigilar y, a grandes rasgos, cuáles son los problemas de salud más frecuentes en loros, sin entrar en el detalle de cada uno, porque a varios de ellos les dedicaremos su propio post más adelante.

Por qué es tan difícil detectar que un loro está enfermo

Aquí está la clave de todo, y es algo que repite constantemente la literatura veterinaria especializada en aves, los loros son animales de presa por naturaleza, y en libertad, mostrar debilidad es prácticamente una invitación a convertirse en el próximo objetivo de un depredador. De hecho, en una bandada silvestre, un ave que muestra signos de enfermedad puede llegar a ser apartada o incluso atacada por sus propios compañeros, ya que su presencia puede llamar la atención de un depredador sobre todo el grupo. Ese instinto sigue intacto en un loro de compañía, aunque viva rodeado de amor y sin ningún peligro real, así que su reacción automática ante una enfermedad es disimularla al máximo, no al revés.

La consecuencia práctica de esto es importante ya que cuando por fin notáis que algo va mal, lo más probable es que el problema lleve ya bastante tiempo gestándose por dentro. No es que los loros «se pongan malos de repente», es que nosotros solemos darnos cuenta tarde. Algunos veterinarios de aves llegan a comparar cada día de enfermedad no detectada en un ave con lo que serían varios días de evolución de una enfermedad en un mamífero, precisamente por lo avanzado que suele estar el cuadro cuando por fin se hace visible.

Por eso el verdadero objetivo no es aprender a reconocer una enfermedad ya avanzada, sino entrenar el ojo para detectar cambios sutilísimos antes de que sean evidentes, algo que solo se consigue con observación diaria y constante y con revisiones periódicas, aunque el ave parezca sana.

Señales de alerta de enfermedad en loros que debes vigilar

Conocer bien la rutina y el comportamiento habitual de tu loro es el primer paso, porque así notarás antes cualquier cambio, por pequeño que sea. No hace falta ser expertos en veterinaria para esto, sino simplemente prestar atención cada día a pequeños detalles que, sumados, pueden ser la primera pista de que algo no va bien. Ya os hablamos con mucho más detalle de este tema en nuestro post sobre las señales de alerta que tu lorito te está mandando y tú quizá no ves, pero aquí os dejamos un resumen con las que más deberían hacerte parar y prestar atención:

  • Letargo o somnolencia fuera de lo normal.
  • Menos vocalización o menos ganas de hablar, un signo especialmente revelador en loros habladores.
  • Plumas erizadas de forma persistente, más allá de un rato puntual.
  • Cambios en el apetito o en el consumo de agua.
  • Cambios en las heces, ya sea en color, consistencia, presencia de moco o sangre.
  • Secreción nasal u ocular, hinchazón o enrojecimiento en los ojos.
  • Pérdida de peso.
  • Respiración con el pico abierto, movimiento de cola al respirar o dificultad respiratoria.
  • Menos ganas de jugar, moverse o interactuar.

Aquí va un detalle que nos parece clave y que no todo el mundo tiene en cuenta y es el propio plumaje esponjado de un loro enfermo puede disimular a simple vista que ha perdido peso, así que a ojo parece que «está igual» cuando en realidad no lo está. Por eso el pesaje regular es una de las herramientas más fiables que tenéis para detectar un problema antes de que se note por fuera.

Ninguna de estas señales por separado tiene por qué ser motivo de alarma inmediata, pero sí conviene tomarlas en serio en cuanto aparezcan, sobre todo si veis varias combinadas o si se mantienen en el tiempo. Cuanto antes las detectéis, antes podréis actuar, y esa rapidez es muchas veces lo que marca la diferencia en la recuperación de un ave.

Patologías más frecuentes en la salud de los loros

No queremos convertir este post en un tratado veterinario, así que aquí solo os dejamos un mapa general de por dónde suelen venir los problemas de salud más comunes en loros, para que tengáis una primera idea de qué tipo de causas hay detrás de muchas de las señales que acabamos de ver. Iremos profundizando en varios de ellos en posts propios más adelante.

Problemas relacionados con la dieta en loros

Son, con diferencia, los más frecuentes. Las carencias de vitamina A y calcio, muy típicas en dietas basadas solo en semillas, y el exceso de grasa por sobrealimentación están detrás de una parte enorme de las consultas veterinarias en loros.

A la larga, estas carencias pueden derivar en problemas tan distintos entre sí como una mala calidad de plumaje, alteraciones óseas o una menor capacidad para hacer frente a otras infecciones, así que una dieta variada y equilibrada es, probablemente, la medida preventiva con más impacto de todas las que veremos en este post.

Intoxicaciones en loros

Por alimentos tóxicos, humos, metales pesados u objetos del hogar que un loro curioso puede llegar a morder. Al tratarse de animales muy exploradores que usan el pico casi como una tercera mano, el riesgo de intoxicación en casa es más alto de lo que solemos pensar.

Muchas veces el propio tutor no es consciente de que un objeto o un alimento cotidiano puede ser peligroso hasta que ya ha pasado algo. Le dedicamos un post entero a este tema, que podéis consultar en nuestra guía de alimentos tóxicos para loros.

Enfermedades víricas en loros

Entre ellas la enfermedad del pico y las plumas (PBFD), u otros virus menos conocidos que afectan al hígado o al sistema digestivo. Muchas de estas enfermedades víricas son especialmente contagiosas entre aves, así que, si convives con más de un loro, la cuarentena de cualquier ave nueva antes de presentarla al resto es una medida de prevención que nunca está de más.

Enfermedades bacterianas y fúngicas en loros

Infecciones que pueden afectar a distintos órganos, entre ellas la aspergilosis, causada por la inhalación de esporas de moho, especialmente frecuente cuando hay humedad o comida en mal estado en la jaula.

Mantener una buena higiene del entorno, ventilar bien el espacio donde vive el loro y retirar a diario la comida que no se haya consumido ayuda a reducir mucho este tipo de riesgo.

Parásitos internos y externos en loros

Desde parásitos digestivos hasta ácaros como el Knemidocoptes, que afecta sobre todo a patas, uñas y pico. Algunos de estos parásitos pueden pasar desapercibidos durante bastante tiempo, ya que no siempre dan síntomas evidentes al principio, así que las revisiones veterinarias periódicas suelen ser la forma más fiable de detectarlos antes de que causen un problema mayor.

Psitacosis en loros

Una infección con capacidad de transmitirse a las personas, un tema lo suficientemente importante como para merecer su propio post en el futuro. Por su carácter zoonótico, ante cualquier sospecha conviene informar de ello al veterinario para que valore las medidas de manejo adecuadas, tanto para el ave como para quienes conviven con ella.

Problemas de plumaje en loros

Picaje, alteraciones en la muda o cambios de color relacionados con el estrés, un tema tan amplio que le dedicaremos toda una serie de posts. En muchos casos, este tipo de problemas no tiene un origen puramente médico.

Muchas veces está relacionado con el bienestar emocional del ave (estrés), así que conviene valorar también factores como el entorno, el enriquecimiento ambiental o el tiempo de interacción diaria.

Problemas en las patas de los loros

Como la pododermatitis, que también tratamos en detalle en nuestra web. Suelen estar muy relacionados con el tipo de posaderos que tiene el loro en la jaula, así que revisar que haya variedad de grosores y texturas es una buena forma de prevenirlos.

Como veis, detrás de un mismo síntoma, por ejemplo la pérdida de plumas o el cambio en las heces, pueden esconderse causas muy distintas entre sí, desde algo tan sencillo de corregir como un ajuste en la dieta hasta una infección que necesita tratamiento específico. Por eso insistimos tanto en que la observación diaria es solo el primer paso, el diagnóstico concreto siempre le corresponde al veterinario.

Como veis, detrás de un mismo síntoma, por ejemplo la pérdida de plumas o el cambio en las heces, pueden esconderse causas muy distintas entre sí, desde algo tan sencillo de corregir como un ajuste en la dieta hasta una infección que necesita tratamiento específico. Por eso insistimos tanto en que la observación diaria es solo el primer paso, el diagnóstico concreto siempre le corresponde al veterinario.

Qué hacer si tu loro presenta señales de enfermedad

Si detectáis cualquiera de las señales que os comentábamos, la recomendación es siempre la misma, no esperéis a ver si mejora solo. Un loro puede pasar de «algo raro» a una urgencia real en muy poco tiempo, así que cuanto antes actuéis, mejor pronóstico tendrá.

Lo primero es contactar con un veterinario especializado en aves exóticas, que es quien realmente puede diagnosticar qué está pasando y pautar el tratamiento adecuado. Antes de la cita, os ayudará mucho anotar todo lo que hayáis observado, desde cuándo empezasteis a notar el cambio hasta si ha habido alguna variación reciente en la dieta, el entorno o la rutina del ave, porque esa información es oro puro para el veterinario a la hora de orientar el diagnóstico. Si es posible, llevad también una muestra reciente de las heces, ya que su aspecto puede aportar pistas muy valiosas incluso antes de hacer ninguna prueba.

Mientras llega el momento de la consulta, mantened al loro en un ambiente tranquilo, cálido y con poca manipulación, evitando estrés añadido, cambios de comida bruscos o intentar «curarlo» con remedios caseros. Si tenéis que trasladarlo, hacedlo en un transportín pequeño y oscuro, que le dé sensación de seguridad y ayude a conservar el calor corporal, algo especialmente importante en aves debilitadas. Ante signos graves como respiración con el pico abierto, sangrado, convulsiones, incapacidad para mantenerse en la percha o quedarse en el suelo de la jaula con las plumas erizadas, no se trata de «esperar a ver cómo evoluciona», sino de acudir el mismo día a un servicio de urgencias veterinarias, porque estamos ante una emergencia real.

Una vez resuelto el problema, no bajéis la guardia. Retomad vuestra rutina de observación diaria y de pesaje regular, porque es la mejor herramienta de prevención que tenéis en casa, y porque muchas patologías tienden a repetirse o a dejar cierta fragilidad si no se hace un seguimiento a medio plazo tras la recuperación.

Cuidar de un loro es, en gran parte, aprender a mirarlo con atención todos los días. Cuanto mejor conozcáis su comportamiento habitual, antes notaréis cuando algo se sale de lo normal, y eso puede marcar una diferencia enorme en su recuperación.

Referencias de consulta

Para este post hemos combinado el manual veterinario de referencia del sector, varias entidades y clínicas especializadas en aves exóticas, y una revisión reciente basada en evidencia, para daros una visión general fiable y bien contrastada.

  • Manual MSD/Merck de Veterinaria, signos de enfermedad en las aves domésticas y de compañía. Referencia profesional veterinaria de máximo nivel, fuente del concepto del instinto de presa y de la lista de señales generales de enfermedad.
  • The Parrot Society UK, entidad benéfica especializada en loros desde 1966, enfermedades comunes de los loros. Artículo veterinario firmado por Alan K Jones, BVetMed MRCVS, que categoriza los grandes grupos de enfermedades en loros, desde las relacionadas con la dieta hasta las víricas, bacterianas, fúngicas y parasitarias.
  • Clínicas Veterinarias DRL, señales de que tu ave o loro necesita atención médica. Clínica veterinaria con el desarrollo práctico de cada señal de alerta.
  • Clínica Veterinaria Azureus, análisis de sangre rutinarios para loros, por qué hacerlos. Clínica veterinaria, sobre el retraso habitual en la detección de enfermedades y la importancia del control de peso.
  • Lafeber Company, identifying signs of illness in your bird. Recurso veterinario de referencia en el sector aviar, que detalla el mecanismo por el que las aves ocultan la enfermedad frente a sus congéneres y establece el criterio de pérdida de peso relevante, un 10% del peso corporal en cualquier periodo, como motivo de consulta veterinaria.
  • South Texas Avian and Exotic Hospital, recognizing early signs of illness in birds, reptiles, and small mammals. Hospital veterinario especializado en exóticos, sobre cómo distinguir si un cambio de comportamiento tiene origen médico o ambiental.
  • Dr. Zubair Khalid, veterinario y virólogo, signs of illness in pet birds and when to see an avian vet. Artículo basado en evidencia que recoge la recomendación de la Association of Avian Veterinarians (AAV) sobre la importancia de las revisiones anuales y las analíticas de sangre para detectar patologías antes de que den síntomas visibles.

Diario de Plumas

Wilfri y Gusgus son el dúo detrás de Diario de Plumas

Especialistas en el mundo de los psitácidos que convierten evidencia en consejos prácticos de cuidado, comportamiento y bienestar.

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