Tapar o no la jaula del loro por la noche

Cuando convivimos con loros, una de las dudas más habituales que terminan apareciendo es si realmente debemos tapar la jaula por la noche o si, por el contrario, es mejor dejarla abierta y visible. Y aunque muchas veces en internet se habla de ello como una norma universal, la realidad es bastante más compleja. No todos los loros necesitan exactamente lo mismo, ni todos los hogares ofrecen las mismas condiciones de descanso.

En Diario de Plumas hemos probado distintas formas de rutina nocturna con Wilfri y Gusgus y aprendimos algo muy importante, el descanso del loro no depende únicamente de poner una manta sobre la jaula. Influyen la luz, el ruido, la temperatura, la sensación de seguridad e incluso la personalidad concreta de cada ave. Por ejemplo, ellos no pueden dormir sin su columpio, porque eso es lo que les da seguridad.

Hay loros que descansan muchísimo mejor cuando la jaula se cubre parcialmente y otros que se sienten más inseguros al perder visibilidad del entorno. Precisamente por eso creemos que antes de decidir si tapar o no la jaula, lo importante es entender primero cómo descansan las psitácidas y qué necesita realmente nuestro loro para dormir bien.

La importancia del descanso en los loros

Muchas personas no imaginan hasta qué punto el sueño influye directamente en el comportamiento y bienestar de un loro. Sin embargo, cuando convivimos con ellos durante años, acabamos viendo clarísimo que un ave que no descansa correctamente suele mostrarse mucho más irritable, nerviosa, vocal o incluso más propensa a desarrollar problemas hormonales y conductuales.

En libertad, la mayoría de psitácidas viven en zonas tropicales donde el ciclo natural de luz y oscuridad es muy estable. Su organismo está preparado para dormir aproximadamente entre 10 y 12 horas diarias, siguiendo ritmos muy marcados de amanecer y anochecer.

Además, muchas especies duermen dentro de cavidades de árboles o espacios protegidos donde se sienten seguras frente a depredadores y estímulos externos. Ese entorno oscuro, silencioso y estable forma parte de su biología natural, y cuando viven en casa intentamos replicar parte de esa sensación adaptando el entorno nocturno.

Cuando un loro duerme menos horas de las que necesita o tiene un descanso constantemente interrumpido, pueden aparecer señales como:

  • Irritabilidad al amanecer.
  • Más gritos o vocalizaciones.
  • Sustos nocturnos.
  • Somnolencia diurna.
  • Estrés acumulado.
  • Mayor sensibilidad hormonal.
  • Problemas de comportamiento.

Por eso, más allá de tapar o no la jaula, lo realmente importante es garantizar que el loro tenga un entorno donde pueda descansar de forma profunda y estable cada noche.

¿Cuándo conviene tapar la jaula del loro?

Tapar la jaula puede ser una herramienta muy útil en determinados hogares y con ciertos loros, especialmente cuando el ambiente nocturno tiene demasiados estímulos. En casas donde hay televisión hasta tarde, luces encendidas, movimiento constante o ruido ambiental, cubrir parcialmente la jaula puede ayudar muchísimo a que el ave desconecte y entre en modo descanso.

También suele funcionar bastante bien con loros nerviosos, inseguros o recién llegados a casa, ya que la oscuridad parcial puede generar una sensación de refugio similar a las cavidades donde dormirían en libertad.

Eso sí, hay algo importante que siempre repetimos, es que tapar la jaula no debería utilizarse simplemente porque “todo el mundo lo hace”. Hay aves que lo agradecen muchísimo y otras que lo viven justo al contrario.

Nosotros, por ejemplo, descubrimos rápidamente que Wilfri y Gusgus descansaban peor cuando los tapábamos completamente. Les generaba más inseguridad y reaccionaban más alertas ante cualquier ruido. En nuestro caso, lo que mejor funciona es reducir progresivamente la iluminación de la habitación y mantener un ambiente tranquilo sin necesidad de cubrir la jaula. Pero eso no significa que por ejemplo, no podemos tapar nunca su espacio, porque por ejemplo en desplazamientos al veterinario o viajes, si que están en su transportín tapados y van bien.

Por eso siempre recomendamos observar muchísimo el comportamiento concreto de cada loro antes de establecer una rutina fija.

Cómo tapar correctamente la jaula

Si decides cubrir la jaula por la noche, es importante hacerlo correctamente para que realmente ayude al descanso y no genere problemas adicionales.

La funda o manta debe ser opaca y suficientemente gruesa para reducir la luz y amortiguar parte del ruido ambiental, pero nunca debe cerrar completamente la ventilación de la jaula. El aire tiene que seguir circulando correctamente para evitar acumulación de humedad y exceso de temperatura.

Lo ideal es dejar siempre alguna zona parcialmente abierta o permitir cierta entrada de aire en la parte trasera o lateral de la jaula.

También ayuda muchísimo mantener horarios estables. Los loros funcionan muy bien con rutinas repetitivas y aprenden enseguida que ciertos gestos indican que llega la hora de dormir. Muchas personas utilizan siempre las mismas palabras antes de tapar la jaula, algo tan simple como “buenas noches” o “a dormir”, y los loros terminan asociándolo rápidamente al momento de descanso.

Por la mañana ocurre exactamente igual: retirar la funda de forma suave, sin sobresaltos ni movimientos bruscos, ayuda a que el despertar sea mucho más tranquilo.

Beneficios de tapar la jaula

Cuando se hace correctamente y el loro responde bien a ello, cubrir la jaula puede aportar bastantes beneficios al descanso nocturno.

Uno de los principales es la reducción de estímulos visuales. La oscuridad ayuda muchísimo a regular el ritmo circadiano del loro y favorece que el organismo entienda claramente cuándo debe descansar.

Además, la funda también amortigua parte del ruido ambiental, algo especialmente útil en hogares con actividad nocturna o en pisos donde existe mucho movimiento exterior. Muchos loros también parecen sentirse más seguros cuando tienen cierta sensación de refugio y protección alrededor durante la noche, especialmente aves más sensibles o nerviosas.

En algunos casos incluso ayuda a reducir sustos nocturnos o despertares frecuentes provocados por luces, movimientos o sonidos inesperados. Pero igual de importante es entender cuándo no conviene hacerlo.

Cuándo no recomendamos tapar la jaula

Hay loros que simplemente no toleran bien sentirse cubiertos. Y en esos casos, insistir puede generar muchísimo más estrés que beneficio.

Si el loro:

  • Grita al cubrir la jaula.
  • Se agita nerviosamente.
  • Aletea o intenta escapar.
  • Se muestra más alterado al quedarse tapado.

Esto significa que probablemente esa rutina no sea adecuada para él.Y es que algunas aves necesitan mantener cierta visibilidad del entorno para sentirse tranquilas, especialmente loros muy atentos al ambiente o aves con inseguridades previas.

En estos casos suele funcionar muchísimo mejor adaptar el entorno general de la habitación en lugar de cubrir completamente la jaula. Reducir progresivamente la luz, bajar persianas, mantener silencio y crear un ambiente estable suele ser más efectivo y menos invasivo.

Nosotros utilizamos precisamente esa opción. Tenemos iluminación regulable y bajamos la intensidad poco a poco antes de dormir para que Wilfri y Gusgus entren en modo descanso de forma natural y sin sobresaltos. Y sinceramente, el cambio en tranquilidad nocturna se nota muchísimo.

Crear un entorno nocturno tranquilo es lo realmente importante

Al final, más allá de si la jaula está tapada o no, lo verdaderamente importante es que el loro pueda dormir tranquilo, seguro y sin interrupciones constantes. Porque el descanso influye directamente en su estado emocional, en su comportamiento diario y en su salud general.

Porque al final convivir con una psitácida no consiste únicamente en tener una jaula bonita o comprar accesorios. Se trata de construir un entorno donde realmente pueda sentirse segura, descansar correctamente y comportarse como el animal inteligente y sensible que es.

A veces pequeños cambios, como controlar mejor la luz nocturna, reducir ruidos o adaptar la rutina antes de dormir, terminan mejorando muchísimo más el bienestar del loro que cualquier accesorio concreto. Y eso es algo que con los años hemos ido aprendiendo muchísimo con Wilfri y Gusgus: observar al loro siempre vale más que seguir normas generales sin adaptarlas a cada caso.

Habrá aves que duerman perfectamente tapadas, otras que prefieran mantener cierta visibilidad del entorno y otras que simplemente necesiten una habitación tranquila y oscura para descansar bien. Lo importante es encontrar ese equilibrio donde el loro se sienta cómodo, seguro y pueda tener un sueño realmente reparador.

Y si quieres seguir mejorando el espacio donde vive tu compañero emplumado, puedes visitar nuestra categoría sobre el entorno de tu loro, donde compartimos muchísimas ideas prácticas, experiencias reales y consejos basados en nuestro día a día conviviendo con psitácidas.

Diario de Plumas

Wilfri y Gusgus son el dúo detrás de Diario de Plumas

Especialistas en el mundo de los psitácidos que convierten evidencia en consejos prácticos de cuidado, comportamiento y bienestar.

Redes sociales


Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad